14,458 nuevos negocios formales: la economía dominicana rompe récord en 2025
Las estadísticas oficiales de la ONE revelan que el país superó 125,000 empresas registradas y 2.56 millones de empleos formales el año pasado.

La República Dominicana cerró 2025 con 14,458 nuevos negocios formales incorporados al mercado, según estadísticas oficiales publicadas en mayo de 2026 por la Oficina Nacional de Estadística (ONE). El dato confirma que el tejido productivo del país no solo resiste las turbulencias del entorno internacional, sino que acelera.
El total de unidades empresariales formales registradas en 2025 llegó a 125,715, un crecimiento interanual del 5% frente al año anterior. La tasa de natalidad corporativa se ubicó en 11.6%, lo que significa que, de cada diez empresas activas, más de una fue creada en el último ciclo de medición.
Más de 2.56 millones de empleos: el mercado laboral en máximos
Ese dinamismo tiene un impacto directo en el bolsillo y la mesa de los dominicanos. El mercado laboral formal superó la barrera de los 2.56 millones de empleos en 2025, un incremento del 3.2% respecto al período anterior. Cada empresa que abre una puerta, paga un salario; y los números muestran que cada vez son más las puertas que se abren.
El sector que jala más peso es el comercio, con el 31.8% del total de empresas formales del país. Es la columna vertebral de la distribución nacional: desde el colmado de la esquina hasta la cadena importadora, el comercio sigue siendo el motor número uno del empresarismo dominicano.
El auge de los restaurantes: 68 nuevos en el Gran Santo Domingo en un solo año
El sector de alojamiento y servicios de comida también se distingue con una tasa de natalidad del 14.9%, la tercera más alta a escala nacional. Solo en el Gran Santo Domingo se sumaron 68 nuevos restaurantes formales en el período analizado. La Asociación Dominicana de Restaurantes (ADERES) estima que actualmente operan en el país más de 5,000 establecimientos de alimentos y bebidas, entre restaurantes, cafeterías, trattorias, pizzerías y espacios gastronómicos dentro de hoteles.
Cuando en algún local cierra un negocio y otro abre en su lugar, la industria no retrocede; evoluciona. Omar Cepeda, expresidente y miembro del Consejo Consultivo de ADERES, fue claro al respecto: "Estos movimientos responden a transformaciones estratégicas: restaurantes que cambian de ubicación por razones relacionadas con el inmueble, negocios cuyos propietarios deciden renovar totalmente el concepto operativo, o locales que son sustituidos por nuevas propuestas tras ser adquiridos por otros grupos empresariales."
Madurez comercial, no burbuja
Cepeda subrayó que la rotación de locales no debe leerse como contracción, sino como "un proceso de depuración, evolución y reinversión". Por cada establecimiento que agota su ciclo en un local específico, señaló, surgen nuevos negocios. Lo imperativo, según el ejecutivo, es observar el comportamiento general de crecimiento y la inversión continua en la industria.
Los datos de la ONE respaldan esa lectura: con 14,458 nuevos negocios formales en un solo año, la economía dominicana atraviesa lo que los propios analistas del sector describen como una fase de madurez comercial. El reto que queda sobre la mesa es sostener ese ritmo en un contexto global incierto y asegurar que el empleo formal siga creciendo al mismo paso que las empresas que lo generan.



