GeoPark entra a Venezuela: firma contrato de 25 años con PDVSA para explotar bloque con potencial de 95,000 barriles diarios
La petrolera colombiana controlada por la familia Gilinski adquirió el bloque Bare en la faja del Orinoco, días después de que EE.UU. anunciara un acuerdo histórico por el 20% del crudo venezolano.

La petrolera colombiana GeoPark anunció este miércoles su entrada estratégica en Venezuela con la firma de un Contrato de Participación Productiva a 25 años con la estatal venezolana PDVSA, un movimiento que convierte a la compañía —controlada por la familia Gilinski— en uno de los actores privados más activos en el resurgimiento petrolero del vecino país. El acuerdo sobre GeoPark Venezuela PDVSA se produce en medio de una semana cargada de señales: Chevron anunció el mismo día inversiones por US$7,000 millones en ese país, y el viernes pasado Estados Unidos selló un polémico acuerdo con Caracas que le otorga a Washington el 20% de las reservas venezolanas.
El bloque Bare: 1,100 pozos y un techo de 95,000 barriles diarios
El activo adquirido por GeoPark se llama bloque Bare y está ubicado en la faja petrolífera del Orinoco, la franja de crudo pesado más grande del planeta. Según la compañía, el bloque cuenta con unos 1,100 pozos en operación con una producción bruta actual de 11,000 barriles diarios, pero tiene un potencial de hasta 95,000 barriles por día.
GeoPark describió el activo como "una oportunidad de desarrollo a gran escala, con un largo historial operacional, respaldada por producción existente, infraestructura instalada y un considerable potencial de recobro remanente que puede incrementar significativamente la creación de valor de largo plazo".
Los Gilinski, de accionistas mayoritarios a controlantes
La operación tiene también una implicación de peso para la estructura corporativa de GeoPark: el Grupo Gilinski, propiedad de una de las familias más ricas de Colombia y hasta ahora el mayor accionista de la energética con el 20% de los títulos, pasará a ser accionista controlante tras esta adquisición.
Jaime Gilinski, presidente del Grupo Gilinski, respaldó el movimiento con declaraciones directas: "Creemos en el potencial de Venezuela y en la capacidad de GeoPark para desarrollar Bare de manera responsable. Nos enorgullece acompañar el crecimiento de la compañía en el país".
Bayón: "Una de las oportunidades industriales más relevantes de América Latina"
Felipe Bayón, consejero delegado de GeoPark, fue más lejos en su evaluación geopolítica. "La reactivación del sector energético de Venezuela representa una de las oportunidades industriales más relevantes de América Latina", dijo, y agregó que la compañía está "bien posicionada para llevar adelante esta oportunidad de manera responsable".
Bayón también agradeció "la confianza" de las contrapartes venezolanas y prometió "crear valor sostenible de largo plazo para Venezuela, nuestros socios y las comunidades locales donde operaremos".
Una semana de apuestas pesadas sobre el petróleo venezolano
El anuncio de GeoPark no llegó solo. Horas antes, Chevron reveló que planea invertir hasta US$7,000 millones en Venezuela en los próximos cinco años y aspira a duplicar su producción en ese país. Y el viernes pasado, el gobierno de Estados Unidos anunció un acuerdo histórico —y ampliamente cuestionado— por el que Washington obtiene el 20% de las reservas de crudo venezolano, las más grandes del mundo en términos comprobados.
La confluencia de estos movimientos dibuja un escenario inédito: capital privado latinoamericano, grandes petroleras estadounidenses y el gobierno de EE.UU. apostando al mismo tiempo por el petróleo de un país que hasta hace poco era zona vedada para los inversores internacionales.
GeoPark: operaciones en Colombia, Argentina y Brasil
GeoPark se define como una compañía latinoamericana de exploración, operación y consolidación de petróleo y gas, con activos en Colombia, Argentina y Brasil. Venezuela sería su cuarta plataforma de crecimiento en la región.
Lo que queda por saber es cómo responderá el mercado a esta apuesta —y si las condiciones políticas de Venezuela permitirán que el bloque Bare alcance su techo de producción de 95,000 barriles diarios.



