Escuela especial LARPE colapsa por sobrepoblación y padres exigen un nuevo plantel
Familias de San Francisco de Macorís hicieron una vigilia con velas para denunciar que sus hijos con condiciones especiales llevan meses sin poder ser inscritos por falta de espacio.

La escuela especial LARPE, en San Francisco de Macorís, llegó al límite: la sobrepoblación de estudiantes con condiciones especiales dejó a decenas de niños sin cupo y sin clases, mientras las autoridades acumulan promesas incumplidas desde el año escolar pasado.
Padres, madres y tutores salieron a la calle con velas encendidas en una vigilia de protesta para exigir respuestas concretas. La denuncia es directa: llevan más de un año esperando un nuevo centro educativo que el Ministerio de Educación prometió construir, pero el plantel no está listo y muchos estudiantes siguen sin poder ser inscritos.
Promesas que no se materializan
La directiva de la Asociación de Padres, Madres y Amigos de la Escuela (APMAE) de LARPE cuestionó públicamente que, hasta el momento, ni las autoridades educativas ni los representantes políticos de la zona hayan dado una respuesta efectiva al problema. Las familias señalan que no es una situación nueva: desde el año escolar anterior vienen recibiendo las mismas garantías sin resultados.
El escenario es particularmente grave porque no se trata de estudiantes regulares. Los niños y jóvenes afectados tienen condiciones especiales que requieren atención diferenciada, y cada día sin clases representa un retroceso en su desarrollo. Para estas familias, el tiempo no es un trámite burocrático —es una necesidad urgente.
Las autoridades, en silencio
Lo que más indigna a la comunidad es la ausencia de respuesta institucional. La directiva del APMAE señaló que ni las autoridades educativas ni los líderes políticos de la región se han pronunciado con soluciones reales. La vigilia con velas fue, precisamente, una forma de hacer visible lo que el sistema ha preferido ignorar.
La escuela especial LARPE enfrenta así una crisis que combina dos fallos del Estado: la falta de infraestructura para atender la demanda creciente de educación especial y la inacción política frente a una comunidad que lleva meses alzando la voz. Queda por saber cuándo las autoridades del Ministerio de Educación fijarán una fecha concreta para la entrega del nuevo centro educativo prometido.



