Colmado bloquea la acera en la Carretera Mella y deja sin paso a personas en silla de ruedas
Una escalera en la entrada del negocio ocupa el espacio peatonal cerca del sector El Tamarindo, en violación a la Ley 5-13 sobre discapacidad.

Una escalera colocada en la entrada de un colmado en la Carretera Mella, próximo al sector El Tamarindo en Santo Domingo Este, bloquea parte de la acera y obliga a los peatones a bajarse a la calzada para seguir su camino. La acera bloqueada en la Carretera Mella afecta de manera directa a personas que utilizan sillas de ruedas, quienes simplemente no pueden pasar.
El obstáculo no es menor: se trata de una escalera permanente instalada en la fachada del negocio que invade el espacio que por ley le pertenece al peatón. Residentes de la zona denuncian que la situación se mantiene sin que ninguna autoridad haya intervenido.
Viola la Ley 5-13 sobre discapacidad
Los vecinos señalan que esta obstrucción constituye un incumplimiento directo de la Ley 5-13, la norma dominicana que regula los derechos de las personas con discapacidad y que exige condiciones de accesibilidad en espacios públicos y privados de uso público. Bajo esa ley, las aceras deben mantenerse libres y transitables para todos.
Para una persona en silla de ruedas, la alternativa de circular por la Carretera Mella —una vía de alto tráfico vehicular— no es una opción segura. El riesgo es real y cotidiano.
El colmado, el tráfico y el que paga los platos rotos
Esta clase de invasiones de aceras es un problema extendido en Santo Domingo Este y en el resto del país, donde comercios de todo tamaño utilizan el espacio peatonal para escaleras, rampas de acceso, mercancías o estacionamientos improvisados. El resultado siempre es el mismo: el peatón, especialmente el más vulnerable, termina en la calle.
Las autoridades municipales tienen competencia para ordenar la remoción de cualquier estructura que ocupe ilegalmente la vía pública. Hasta el momento, no se ha reportado ninguna acción del ayuntamiento de Santo Domingo Este frente a esta denuncia específica.
¿Qué sigue?
La denuncia abre la pregunta de si el Ayuntamiento de Santo Domingo Este actuará o si la escalera seguirá donde está. Los residentes esperan una respuesta. Lo que está claro es que mientras el negocio mantenga el obstáculo en la acera, las personas con discapacidad de esa zona seguirán expuestas a un riesgo innecesario que la ley prohíbe expresamente.



