Zona euro crece 0.4% pese a la guerra en Oriente Próximo y supera pronósticos
El PIB europeo entre abril y junio rebasó lo previsto por el BCE y las casas de análisis, según Eurostat. España creció un 0.7%.

La zona euro creció un 0.4% durante el segundo trimestre del año pese a la guerra en Oriente Próximo, un dato que rebasa las previsiones de los grandes organismos internacionales. La cifra, divulgada este jueves por Eurostat, la agencia estadística europea, sorprendió a propios y extraños.
La crisis energética que desató el conflicto no pesó tanto como se temía. Entre marzo y junio, un trimestre marcado por el bloqueo del estrecho de Ormuz, el producto interior bruto (PIB) de la zona euro avanzó un 0.4% respecto al arranque del año, y un 0.5% en toda la Unión Europea.
Un dato que supera al BCE y a los analistas
El crecimiento del 0.4% trimestral —o del 1% si se compara con el mismo periodo del año pasado— deja atrás los trimestres previos, cuando la economía europea coqueteaba con el estancamiento. De hecho, entre enero y marzo la actividad se quedó plana (0%), igual que a finales de 2025.
Eurostat advierte que se trata de una primera estimación y que la cifra puede cambiar en revisiones posteriores.
"Superó bastante bien una crisis mundial"
"La economía de la zona euro parece haber superado una vez más bastante bien una crisis económica mundial. La guerra entre Estados Unidos e Irán y la consiguiente subida de los precios de la energía no han afectado apenas, hasta ahora, a las tasas de crecimiento de la zona del euro", apuntó Bert Colijn, economista del servicio de estudios del banco holandés ING.
Colijn admitió incluso que "es posible que se esté minusvalorando la fortaleza de la eurozona".
El comodín irlandés que distorsiona todo
El economista lanzó una advertencia: Irlanda. Sus números son siempre volátiles por el enorme peso de los gigantes tecnológicos estadounidenses y el sector farmacéutico con sede en la isla. El PIB del llamado Tigre Celta creció un 3.9% en el segundo trimestre, justo después de desplomarse un 7% en el primero.
Ese hundimiento fue tan brusco que obligó a Eurostat a revisar los números agregados: de una primera lectura del 0.1% de crecimiento pasó al 0% tras varias correcciones.
España tira del carro, Alemania se frena
Hay países que pesan mucho más que Irlanda en el dato final. España es uno de ellos, y su economía creció un 0.7% esta primavera, una décima más que a comienzos de año.
Francia pasó de un retroceso del 0.1% a un avance del 0.3%, lo que compensó la desaceleración de Alemania, que cayó del 0.45% al 0.2%. La industria europea también se benefició de precios de energía que subieron menos que en Asia, mientras el gasto en defensa y la inversión pública sostuvieron el consumo interno.
Qué sigue
La mejora aleja, al menos por ahora, el fantasma del estancamiento que había reaparecido a comienzos de 2026. La tendencia de fondo —una vuelta lenta a la senda de crecimiento— se mantiene en Europa, aunque en un entorno cargado de incertidumbre geopolítica. Las revisiones de Eurostat en las próximas semanas dirán si el dato aguanta.



