Transporte público eficiente: la apuesta de Germoso para salvar el caos vial en RD
El ingeniero civil y creador de Accidentes RD señala que un sistema de transporte colectivo que funcione de verdad es la clave para que los dominicanos abandonen el carro propio.

Un transporte público eficiente es la única salida real al caos de movilidad que asfixia a República Dominicana, según el ingeniero civil Aníbal Germoso, conocido por crear la plataforma Accidentes RD. El especialista plantea que si el sistema colectivo funcionara de verdad, los dominicanos estarían dispuestos a dejar el carro en casa.
"Tenemos que apostar al transporte público colectivo, pero hay que ponerle la palabra eficiente para de alguna manera desincentivar que las personas quieran seguir utilizando un vehículo individual", afirmó Germoso.
El carro propio, símbolo de estatus que congestiona las calles
Germoso apunta a un problema cultural que alimenta el tapón: en el país se ha consolidado la idea de que tener vehículo propio es una señal de progreso. Esa percepción, según el experto, impulsa directamente el aumento de automóviles en circulación y profundiza la crisis vial.
El argumento es directo: mientras el transporte colectivo sea incómodo, inseguro o impuntual, nadie va a cambiar voluntariamente su carro por una guagua o el metro. La solución no es predicarle al ciudadano; es darle una alternativa que compita.
La ley existe, pero duerme en el papel
El ingeniero también llamó a cumplir la Ley núm. 63-17, de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de la República Dominicana. Germoso consideró que esa legislación ya contempla numerosos mecanismos para mejorar la movilidad y el tránsito, pero que la mayoría todavía no han pasado de la norma a la práctica.
En otras palabras: el marco legal está. Lo que falta es la voluntad política y la gestión para ejecutarlo.
El debate está sobre la mesa
Los planteamientos de Germoso llegan en medio de una discusión activa sobre qué alternativas puede adoptar el país para reducir la presión que genera el uso masivo de vehículos particulares. El debate incluye desde la expansión del metro y los corredores de autobuses hasta medidas de restricción vehicular.
Lo que queda por definir es si las autoridades traducirán esa discusión en decisiones concretas, o si la conversación seguirá siendo eso: conversación.



