Flávio Bolsonaro huye de Brasil con pasaporte italiano y llega a Miami
El senador brasileño usó documentos italianos para cruzar a Argentina y Ecuador antes de aterrizar en Estados Unidos, donde Trump ya le garantizó visa.

Flávio Bolsonaro huye de Brasil y aterrizó en Miami junto a su familia, luego de una ruta que pasó primero por Argentina y luego por Ecuador antes de llegar a suelo estadounidense. Según informó El Testigo, el senador no usó su documentación brasileña para cruzar las fronteras: viajó con un pasaporte italiano.
Pasaporte europeo como llave de salida
La maniobra no fue improvisada. Bolsonaro utilizó su ciudadanía italiana para salir del país sin levantar alarmas en los controles migratorios brasileños, cruzó hacia Argentina y desde allí tomó un vuelo a Ecuador, completando el trayecto hasta Miami. La Administración Trump confirmó que le concedió visados de entrada y permanencia en Estados Unidos, lo que convierte al gobierno de Washington en un actor directo en la historia.
Investigaciones judiciales en Brasil
El senador enfrenta investigaciones en Brasil por presunto blanqueo de dinero y posibles irregularidades en la financiación de una película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Las causas judiciales habrían acelerado su decisión de salir del país junto a su familia.
No es un caso aislado en la familia. El propio Jair Bolsonaro ya enfrenta procesos legales en Brasil vinculados al período posterior a las elecciones de 2022, lo que convierte la salida de Flávio en un nuevo capítulo de la crisis judicial que rodea al clan.
Rueda de prensa prevista para el jueves 29 de octubre
Desde Miami, el representante del senador anunció una rueda de prensa para el jueves 29 de octubre, donde se espera que Bolsonaro ofrezca su versión sobre la fuga y las acusaciones en su contra. Queda por saber si solicitará asilo político formal o si su situación se mantendrá bajo los visados ya concedidos por la administración estadounidense.
Lo que sí está claro es que Flávio Bolsonaro huye de Brasil con una operación que no fue espontánea: pasaporte de otro país, ruta de tres naciones y respaldo diplomático desde Washington. El movimiento político y judicial en Brasil apenas comienza a reaccionar.



