China bloqueó el comunicado conjunto del G20 y quedó sola frente a los 19
Pekín fue el único de los 20 miembros del foro en negarse a firmar la declaración, mientras el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, apuntó directamente al superávit comercial chino de US$1.2 billones.

China bloqueó el comunicado conjunto del G20 en la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales celebrada esta semana en Asheville, Carolina del Norte. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó que Pekín discrepó de varios párrafos clave del texto y fue el único de los 20 miembros del foro en negarse a respaldarlo — incluso Rusia lo firmó.
Sin acuerdo posible, el G20 publicó en su lugar una declaración en nombre de la presidencia del grupo, práctica que se repite desde que el bloque se fracturó en 2022 por las divisiones sobre la invasión rusa de Ucrania.
El superávit chino, en el centro del conflicto
Bessent no eligió las palabras con cuidado: "El país con el mayor superávit por cuenta corriente del mundo, y además insostenible, la República Popular China, fue quien discrepó". Añadió que "las economías que no se basan en el mercado y que inundan el mundo con un flujo interminable de exportaciones baratas no son sostenibles".
Las cifras le dan peso a la acusación. China registró en 2025 un superávit comercial récord de US$1.2 billones — un 20% más que el año anterior, según datos manejados por el Tesoro estadounidense. EE.UU., por su parte, acumuló un déficit comercial de aproximadamente US$200,000 millones con China el año pasado, de acuerdo con la Oficina de Análisis Económico (BEA).
La declaración de la presidencia del G20 recoge que "los países con superávits externos excesivos y persistentes deberían eliminar las distorsiones que limitan el consumo interno y que provocan una dependencia excesiva de las exportaciones", y advierte que esas prácticas "generan efectos adversos sobre los mercados globales, regionales y nacionales".
Los cuatro párrafos que China rechazó
Según el Departamento del Tesoro, Pekín se opuso específicamente a cuatro bloques del texto: los relativos a la libre circulación de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, la creación de un grupo de trabajo para estudiar y reducir los desequilibrios comerciales, las competencias del FMI para supervisar esos desequilibrios, y las disposiciones ligadas a la reestructuración de deuda de países en desarrollo.
Pekín no respondió directamente a los señalamientos de Bessent. El viceministro chino de Finanzas, Liao Min, afirmó que "los miembros del G20 deberían proteger el libre comercio, promover una globalización económica inclusiva y de base amplia, y crear un entorno político favorable para el comercio internacional y los flujos de capital". China también indicó que "todas las partes deberían adoptar una visión integral, objetiva y equilibrada de la cuestión de los desequilibrios globales".
Rusia firma, China no: un giro inesperado
El hecho de que Rusia haya respaldado la declaración de la presidencia contrasta con la postura que Pekín mantuvo en el pasado, cuando se negó a unirse a condenas del G20 contra la guerra en Ucrania. Al margen del bloqueo al comunicado conjunto del G20, Bessent sostuvo una reunión con el ministro de Finanzas ruso, Antón Siluánov — un contacto de alto nivel inusual entre los equipos económicos de ambos países.
Bessent también confirmó que abordó con Rusia y China posibles medidas económicas contra Irán, y señaló que tanto EE.UU. como China coinciden en la importancia de mantener abierto el estrecho de Ormuz — punto de tránsito crítico para el petróleo global — en momentos en que ambas potencias intercambiaban golpes de represalia a comienzos de esta semana.
¿Qué sigue? Los ojos puestos en Xi y Trump
Al margen del tenso encuentro multilateral, Bessent sostuvo intercambios "limitados" con la delegación china sobre inteligencia artificial, aunque su principal interlocutor habitual, el viceprimer ministro He Lifeng, no asistió a Asheville. El secretario del Tesoro indicó que espera que la IA sea uno de los temas centrales cuando el presidente chino, Xi Jinping, se reúna con Donald Trump este mes.
La última vez que el G20 emitió un comunicado conjunto tras una reunión de ministros de Finanzas fue en julio de 2025 en Durban, Sudáfrica — un documento que apenas rozó el tema del comercio. El desequilibrio comercial y la inteligencia artificial serán los ejes de la próxima cumbre bilateral entre Xi y Trump, la cita que ahora concentra todas las miradas.



