Canal de Panamá reduce el calado por tercera vez ante sequía de El Niño
El canal que mueve entre el 3% y el 5% del comercio mundial ajusta su profundidad operativa por la caída del lago Gatún y prevé llegar al mínimo de 44 pies en 2027.

El Canal de Panamá reduce el calado por tercera vez en lo que va del año: desde este sábado, las esclusas neopanamax operan a 48.5 pies (14.78 metros), como parte de un plan de cinco ajustes escalonados para enfrentar la sequía provocada por un fenómeno de El Niño que podría extenderse hasta 2027.
El primer recorte se aplicó el 3 de julio, cuando el nivel bajó de los 50 pies máximos a 49.5 pies (15.09 metros). El segundo llegó el 24 de julio con 49 pies (14.94 metros). Ahora viene este tercer ajuste, y el cronograma contempla dos más: el 26 de agosto a 48 pies (14.63 metros) y el 3 de septiembre a 47.5 pies (14.48 metros).
¿Qué significa esto para los barcos que cruzan?
El calado es la parte del barco que va sumergida bajo el agua. Menos calado permitido significa que las naves deben cruzar con menos carga — lo que obliga a cambios logísticos en los clientes y golpea directamente los ingresos del Canal, que cobra según el tonelaje transportado.
La buena noticia, por ahora, es que el número de tránsitos diarios no cambia. El Canal mantiene entre 36 y 37 cruces por día, según confirmó la administración de la vía en el comunicado que anunció los ajustes de agosto y septiembre.
La meta: llegar a 44 pies sin cerrar el tráfico
La administración proyecta que el calado podría llegar hasta los 44 pies (13.41 metros), que es el mínimo operativo de las esclusas neopanamax, pero confía en que eso será suficiente para superar la crisis hídrica sin recortar el número de barcos que cruzan cada día.
"Estamos anticipando que para el verano del 2027, entiéndase de abril-mayo, llegaremos a un calado de 44 pies, basado en el nivel de tránsito que estamos viendo y los pronósticos de lluvia. No estamos previendo reducción de tránsito", declaró Ilya Espino de Marotta, subadministradora y administradora designada del Canal, en una conferencia de prensa el pasado 7 de julio.
El lago Gatún, en el centro del problema
Los ajustes responden directamente a la caída en los niveles proyectados del lago Gatún, construido en 1913 y principal fuente de agua dulce del Canal — la única vía interoceánica de agua dulce del mundo. También se monitorea el lago Alhajuela (1935), que funciona como surtidor secundario.
La administración explicó que el cronograma de recortes se diseñó a partir de las lecciones aprendidas durante la crisis de 2023-2024, cuando la sequía obligó a reducir el calado hasta los 44 pies y además restringir los tránsitos diarios, que en el peor momento llegaron a ser solo 22 barcos por día.
Los números del Canal se mantienen fuertes
A pesar de la crisis hídrica, las cifras del Canal de Panamá siguen en verde. En los primeros nueve meses del año fiscal actual (octubre 2025 - junio 2026), los tránsitos crecieron un 5.2% y los ingresos subieron un 17%, impulsados principalmente por los segmentos de portacontenedores y Gas Licuado de Petróleo (GLP), según datos oficiales.
Por esta vía pasa entre el 3% y el 5% del comercio mundial, lo que convierte cada ajuste de calado en un evento de consecuencias globales. La próxima fecha clave es el 26 de agosto, cuando se aplicaría el cuarto recorte. Si los pronósticos de lluvia cambian, la administración podría revisar el cronograma — pero por ahora, el plan sigue firme.



