El brote de ébola supera 5,000 muertos y sigue sin control
El Instituto Nacional de Salud Pública del Congo reportó 10,351 contagios y 5,026 fallecidos hasta el 29 de octubre. La OMS y la Unión Africana advierten que la epidemia no está bajo control y se detectaron casos en cuatro países.

El brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo en el este de la República Democrática del Congo (RDC) superó los 5,000 muertos y no da señales de ceder. El brote de ébola acumula ya 10,351 infecciones confirmadas y 5,026 fallecidos, según el último informe del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la RDC, con datos recabados hasta el 29 de octubre.
La tasa de letalidad alcanza el 48.6%, lo que significa que casi la mitad de quienes contraen la enfermedad no sobrevive. Hasta el momento, 2,788 pacientes lograron recuperarse, mientras que 1,101 permanecen hospitalizados o en aislamiento.
Las provincias del este, las más golpeadas
Las provincias orientales de Kivu del Norte e Ituri concentran la mayor parte del daño. Kivu del Norte acumula el 58.4% de los nuevos casos registrados, y la provincia de Ituri, epicentro del brote, el 36.4%. Ambas regiones arrastran décadas de inestabilidad política y conflictos armados, lo que complica enormemente el acceso de los equipos de respuesta sanitaria.
La tasa de seguimiento de contactos se sitúa en 84.5%, un indicador que mide qué tan bien las autoridades rastrean a las personas que estuvieron en contacto con casos confirmados. Que casi el 16% quede sin rastrear, en una enfermedad con esta letalidad, representa un riesgo serio de propagación.
La OMS y la UA piden acción urgente
La gravedad del escenario llevó a la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a convocar, el miércoles 29 de octubre, una reunión virtual de emergencia con ministros de Salud de todo el continente. Allí lanzaron un llamado urgente a la acción coordinada y advirtieron sin rodeos: la epidemia no está bajo control.
Según informó De Último Minuto, este brote ya se convirtió en el segundo más mortífero y contagioso de la historia a nivel global, superando al que asoló la misma región congoleña entre 2018 y 2020. Solo queda por detrás del devastador brote de África occidental entre 2014 y 2016, que causó unos 11,000 muertos y 28,000 contagios.
La cepa Bundibugyo no tiene tratamiento específico
El factor que complica aún más la respuesta es la cepa responsable: Bundibugyo, una variante del virus para la que no existe un tratamiento aprobado. La OMS trabaja actualmente en dos vacunas que iniciaron ensayos de fase 1 en humanos y que, hasta ahora, se han mostrado seguras, aunque su desarrollo podría llevar varios meses más.
En paralelo, la RDC arrancó a finales de agosto una campaña de inmunización con la vacuna Ervebo, la única disponible a gran escala. Diseñada originalmente para la variante Zaire del virus, la más común, Ervebo ha mostrado indicios positivos contra Bundibugyo en estudios con animales, aunque todavía no hay datos definitivos en humanos.
El virus cruzó fronteras
El ébola ya no es solo un problema congoleño. La epidemia se propagó a la vecina Uganda, aunque la OMS declaró el fin de ese brote el 26 de agosto, tras contabilizarse 20 contagios confirmados, incluidos 15 importados desde la RDC, con dos muertos. Además, se han detectado casos vinculados al brote congoleño en Kenia (9 casos, 2 muertos) y Nigeria (1 caso).
Lo que sigue depende de la velocidad con que los gobiernos africanos y los organismos internacionales logren coordinar recursos y contener la propagación. Por ahora, con una vacuna específica aún en desarrollo y casos activos en cuatro países, la crisis dista mucho de resolverse.



