Chile libera a más de 50 abusadores y pederastas con rebajas de pena
El subsecretario de Justicia, Luis Silva, fue destituido tras el escándalo; el ministro Fernando Rabat sobrevive al cargo pese a las presiones de la oposición y sectores del propio gobierno.

Más de medio centenar de condenados por abuso sexual y pederastia salieron a la calle gracias a rebajas de pena firmadas por el Ministerio de Justicia de Chile entre marzo y septiembre de 2026. El escándalo le costó el puesto al subsecretario Luis Silva, aunque el presidente José Antonio Kast decidió mantener en su cargo al ministro Fernando Rabat pese a las exigencias de su salida.
El caso salió a la luz la semana pasada, según informó EFE desde Santiago de Chile, cuando se reveló que 56 condenados por abusos sexuales y pederastia se beneficiaron de reducciones de condena a través de distintos decretos ministeriales. La mayoría recuperó la libertad. A ese grupo se sumaron al menos dos procesados adicionales por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Un video sin autorización precipitó la caída de Silva
Lo que aceleró la destitución de Silva no fue solo el escándalo de fondo, sino su propia reacción: publicó un video en sus redes sociales, sin autorización del gobierno, para dar su versión de los hechos. Según medios locales, ese movimiento irritó directamente al presidente Kast.
Silva era militante del ultraderechista Partido Republicano (PR), el mismo partido fundado por Kast, y había participado como convencional durante el segundo proceso constituyente de Chile en 2023. Su perfil ideológico, por tanto, no fue el problema; lo fue su manejo de la crisis.
Quién llega al puesto
La Presidencia chilena anunció que Silva será reemplazado por la abogada Josefina Soto, vinculada al centro de pensamiento del Partido Republicano y profesora en distintas universidades. El comunicado oficial intentó suavizar la salida con un mensaje de cortesía: "Junto con darle la bienvenida a la nueva subsecretaria, el Gobierno agradece a Luis Alejandro Silva por su trabajo y dedicación durante este tiempo en la Subsecretaría de Justicia."
Rabat resiste, pero el fuego sigue
La decisión de Kast de conservar a Rabat en la titularidad del ministerio deja al gobierno en una posición incómoda. Tanto la oposición como sectores de la propia derecha oficialista llevan días exigiendo la cabeza del ministro, argumentando que la responsabilidad final de los decretos recae en la cartera que él encabeza.
El escándalo golpea especialmente al gobierno ultraconservador de Kast, que construyó buena parte de su capital político sobre el discurso de orden, seguridad y mano dura frente al crimen. Que decenas de abusadores sexuales recuperaran la libertad mediante rebajas de pena firmadas por su propio ejecutivo, a los que además se suman condenados por crímenes de la dictadura, representa una contradicción difícil de sostener ante la opinión pública.
Lo que sigue por definirse es si la destitución del subsecretario alcanza para apagar la crisis o si la presión sobre Rabat continuará creciendo en los próximos días.



