El Día de Muertos viste Guadalajara con 21,000 flores
La ciudad mexicana desplegó altares monumentales, caminos de cempasúchil y actividades culturales para una festividad que la UNESCO reconoce como Patrimonio de la Humanidad.

El Día de Muertos transformó Guadalajara este sábado 31 de octubre en un escenario de color naranja intenso, humo de copal y altares repletos de recuerdos. Más de 21,000 flores de cempasúchil, distribuidas por el municipio en glorietas, camellones, parques y cementerios, marcaron el inicio visible de una de las celebraciones más arraigadas de México.
La festividad honra la memoria de familiares y amigos que han partido. No es un día de luto, sino de reencuentro simbólico: las familias llenan sus casas de aromas, sabores y fotografías para recibir, según la creencia popular, las almas de quienes ya no están entre los vivos.
Del 31 de octubre al 2 de noviembre: tres días con su propio ritual
Los preparativos arrancan antes del fin de semana, pero la celebración tiene su núcleo el 1 y 2 de noviembre. El primero está reservado para recordar a los niños fallecidos; el segundo, a los adultos. La festividad nació de la fusión de ritos prehispánicos con el calendario litúrgico que los misioneros españoles introdujeron hace siglos, una mezcla que sobrevivió intacta hasta hoy.
El altar de muertos es el centro de todo. Se construye por niveles y cada familia lo llena con lo que identificaba al ser querido: sus comidas preferidas, sus bebidas, fotografías de distintas épocas y objetos que usaba en vida.
Un lenguaje de símbolos: qué significa cada elemento del altar
Nada en el altar es adorno vacío. Los pétalos de cempasúchil se esparcen para decorar los altares y formar caminos que, de acuerdo con la tradición, orientan a las almas hacia las ofrendas. Las veladoras aportan la luz del camino; un vaso de agua alivia la sed del largo viaje; la sal purifica; el copal y el incienso llenan el espacio de un aroma que, se dice, acompaña el regreso de los difuntos.
Sobre la mesa no pueden faltar el pan de muerto (redondo, con relieves que evocan huesos y cuya forma alude al ciclo entre la vida y la muerte) las figuras de calavera elaboradas en azúcar, las frutas de temporada y los platillos que el difunto disfrutaba. El papel picado en colores vivos completa la escena y representa la fragilidad de la existencia.
Francisco García: "Coco" rescató a una generación
Según reportó De Último Minuto, el guía turístico Francisco García conversó con el medio en el centro de Zapopan durante la Semana de los Premios Heat y dio una clave para entender el renacimiento de la tradición entre los jóvenes.
García comentó que el Día de Muertos ha vuelto a tomar fuerza en la cultura popular, luego de que, a su juicio, había perdido presencia entre algunas generaciones. En ese proceso destacó la influencia de la película Coco, de Disney Pixar, que contribuyó a despertar nuevamente el interés de muchas personas por conocer, valorar y preservar esta celebración. "Los preparativos no se limitan a colocar flores y adornos, sino que representan una manera de mantener el vínculo con quienes han fallecido", señaló el guía, subrayando que el altar es, ante todo, un acto de memoria afectiva.
La ciudad entera como altar: altares monumentales y actividades en las calles
La celebración desbordó las casas. Las autoridades municipales de Guadalajara instalaron altares de gran formato en espacios públicos y organizaron actividades culturales abiertas a residentes y turistas, todo acompañado de las más de 21,000 flores que tiñeron de amarillo y naranja la infraestructura urbana de la ciudad.
La relevancia de esta festividad va mucho más allá de México. La UNESCO la incluyó en su lista de expresiones del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su papel en la preservación de saberes ancestrales y en la manera particular en que una cultura elige recordar a sus muertos, no con silencio, sino con música, comida y color.
Con Guadalajara ya lista, la celebración más intensa transcurrirá el 1 y 2 de noviembre, cuando los altares enciendan sus últimas velas y los caminos de pétalos cumplan su propósito.



