Towns está muy decepcionado con los Knicks por su contrato
Nueva York pausó las negociaciones de extensión con el pívot dominicano-estadounidense, quien era elegible para un acuerdo de hasta US$276 millones.

Karl-Anthony Towns está "muy decepcionado" con los Knicks luego de que Nueva York decidiera congelar las negociaciones de su extensión de contrato hasta una fecha posterior de la temporada. El pívot dominicano-estadounidense, elegible para un acuerdo de hasta US$276 millones, recibió la noticia como un golpe inesperado.
"Fue una noticia inesperada para mí. Estoy muy decepcionado, por decir lo menos", declaró Towns el domingo 11 de octubre, según reportó James Edwards III de The Athletic.
Una brecha de 76 millones de dólares en la mesa
El seis veces All-Star tiene derecho a firmar una extensión de cuatro años por hasta US$276 millones. El problema: según un reporte de Shams Charania de ESPN, la última oferta de la franquicia neoyorquina rondaba los US$200 millones por cuatro temporadas, una diferencia de US$76 millones que explica por qué las conversaciones llegaron a un punto muerto.
Towns, de 30 años, ya había dado señales de que el camino no era fácil. Durante el campamento de entrenamiento expresó: "En esta situación, no hay nada que me tranquilice".
El pívot va a responder en la cancha
A pesar de la decepción, el jugador dejó claro que no dejará que el asunto contractual afecte su rendimiento. "Digamos lo obvio. Son negocios, pero hay asuntos en la cancha que debemos atender", añadió.
Towns tiene garantizados US$57 millones para la temporada 2026-27 y cuenta con una opción de jugador por US$61.1 millones para la campaña 2027-28, lo que le da cierta red de seguridad mientras la situación se resuelve.
Los Knicks atrapados entre el lujo y la competitividad
El caso de Towns no es el único que pesa sobre la organización. Josh Hart, Miles McBride y Tyler Kolek también son elegibles para extensiones contractuales, lo que complica el panorama financiero de la franquicia.
El factor determinante es la postura del propietario James Dolan de no cruzar el segundo nivel de penalización del impuesto de lujo de la NBA, conocido como el "second apron". Ese límite impone restricciones severas a los equipos que lo superan, obligando a Nueva York a equilibrar ambición deportiva con disciplina fiscal.
¿Qué sigue para Towns y los Knicks?
Que las negociaciones estén pausadas no significa que una extensión esté descartada. Sí significa que la incertidumbre sobre el futuro del centro en Nueva York se extiende al menos hasta avanzada la temporada.
Para Towns, el reto inmediato será traducir su frustración en producción sobre la duela, mientras la organización evalúa hasta dónde puede y quiere llegar en el plano económico.



