El Salvador suma 1,300 soldados en Haití tras la emboscada del 18 de octubre
690 nuevos militares salvadoreños llegaron el martes 27 de octubre a Puerto Príncipe; el despliegue opera al margen del mandato de la ONU y supera en tamaño a cualquier contingente desde la era Minustah.

El Salvador tiene ahora 1,300 soldados en Haití, la cifra más alta que cualquier nación ha enviado a ese país desde que terminó la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (Minustah) en 2017. El martes 27 de octubre llegó un nuevo grupo de 690 militares a Puerto Príncipe, elevando a más del doble el contingente que ya operaba sobre el terreno, según fuentes oficiales citadas por medios locales y confirmadas por la RNN.
La emboscada que lo desató todo
El detonante fue la emboscada del 18 de octubre en las afueras de Puerto Príncipe, donde un vehículo con cuatro militares salvadoreños fue atacado. El paradero de esos cuatro efectivos sigue siendo desconocido. El sábado 25 de octubre circularon versiones sobre el hallazgo de restos humanos que podrían pertenecer a los soldados desaparecidos, pero el presidente Nayib Bukele descartó esa posibilidad de forma pública.
El Salvador ya formaba parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), la fuerza multinacional que el Consejo de Seguridad de la ONU autorizó en septiembre de 2025. Sin embargo, el nuevo despliegue masivo se desarrolla al margen de ese mandato, lo que abre interrogantes sobre los alcances reales de la misión.
"No es una invasión": la voz del gobierno
Una fuente gubernamental haitiana intentó calmar las aguas ante el diario Le Nouvelliste, el más antiguo del país: "Este despliegue se realiza en comunicación con el Gobierno haitiano. Es un país amigo que ayuda. No es una invasión del país." Y sobre el silencio que rodea la operación, la misma fuente fue directa: "El Gobierno prefiere callar y actuar."
El equipamiento de las tropas llegó en tres aviones en los últimos días. En Puerto Príncipe se habla ya de más vuelos chárter desde El Salvador, lo que sugiere que el refuerzo aún no ha terminado.
Una ofensiva que va más allá del rescate
El contingente salvadoreño incluye miembros de fuerzas especiales, y su volumen hace difícil sostener que se trata solo de una operación de búsqueda. Analistas y medios haitianos apuntan a que la movilización apunta a una ofensiva directa contra las pandillas armadas, que hoy controlan la mayor parte de la capital haitiana.
El Gobierno del primer ministro Alix Didier Fils-Aimé guarda silencio oficial sobre la operación salvadoreña, mientras la GSF en su conjunto suma más de 1,000 soldados de El Salvador, Guatemala, Jamaica, Mongolia, Sri Lanka y Chad, bajo el mando del general de división mongol Edernebat Batsuuri.
Qué sigue
El paradero de los cuatro militares salvadoreños desaparecidos sigue siendo la pregunta sin responder. Mientras tanto, la presencia de soldados en Haití procedentes de El Salvador supera ya en número a cualquier contingente extranjero desde que la Minustah cerró operaciones hace casi una década. Lo que ocurra en los próximos días, con los vuelos anunciados y el silencio del gobierno haitiano, definirá si esto es una operación de rescate o el inicio de algo mucho mayor.



