Diputados de Armenia se pelean a sillas y golpes en el Parlamento
Una pelea entre diputados oficialistas y opositores paralizó la Asamblea Nacional de Armenia el jueves 29 de octubre, con golpes, empujones y sillas lanzadas en plena sesión.

La pelea en el Parlamento de Armenia que sacudió las redes esta semana no fue una metáfora política: fue a puño limpio, con sillas voladoras y un diputado ensangrentado en los pasillos. El jueves 29 de octubre, una sesión de la Asamblea Nacional terminó en caos tras un enfrentamiento físico entre legisladores del partido de gobierno y de la oposición.
Todo comenzó cuando el diputado oficialista Tarón Chajoián, del partido Contrato Cívico, exigió al opositor Narek Karapetián, dirigente de Armenia Fuerte, que se disculpara públicamente por unas declaraciones polémicas que había hecho un familiar suyo durante la campaña electoral de junio. Karapetián se negó, la discusión escaló de los insultos a los empujones, y en cuestión de segundos otros legisladores se sumaron al enfrentamiento con golpes y lanzamiento de sillas.
El presidente del Parlamento tuvo que pedir refuerzos
La gravedad del incidente obligó al presidente de la Asamblea Nacional, Ruben Rubinyan, a declarar un receso de emergencia y llamar al personal de seguridad. Pero los enfrentamientos no se detuvieron con el receso: continuaron en los propios pasillos del edificio parlamentario. Según informó robertocavada.com, un diputado opositor fue visto con sangre en la nariz y se solicitó una ambulancia, aunque el servicio médico confirmó después que la asistencia fue cancelada antes de llegar al lugar.
Pashinián respaldó a los suyos; la Fiscalía, quieta
Tras restablecer el orden, Rubinyan señaló directamente a los legisladores opositores Narek Karapetián y Garnik Davtián como responsables del altercado. El primer ministro Nikol Pashinián, por su parte, salió en defensa de los diputados de su partido, Contrato Cívico. La Fiscalía informó que hasta ese momento no había iniciado ningún proceso penal por los hechos.
La sesión fue retomada después de los incidentes y continuó con el proceso de elección de un integrante de la Cámara de Cuentas, como si nada hubiera ocurrido en el hemiciclo apenas minutos antes.
Una crisis política que llegó a los puños
Armenia atraviesa una tensión política sostenida entre el gobierno de Pashinián y las fuerzas opositoras, agudizada tras los resultados de las elecciones de junio. La pelea en el Parlamento de Armenia deja en evidencia hasta qué punto esa fractura se ha vuelto imposible de contener dentro de los límites del debate formal. No sería la primera vez que un parlamento de la región post-soviética convierte el hemiciclo en un ring, pero la imagen de legisladores con sillas en la mano y una ambulancia llamada y cancelada es una señal difícil de ignorar.
Por ahora, la Fiscalía no ha actuado y ninguno de los involucrados ha sido sancionado formalmente. La pregunta que queda abierta es si esto quedará en un episodio aislado o si marcará el tono del resto de la legislatura.



