512 estudiantes intoxicados por el programa de comidas gratis del presidente de Indonesia
Más de 41,000 niños han sufrido intoxicaciones desde que arrancó el programa en enero de 2025, con un presupuesto de US$28,000 millones.

La intoxicación alimentaria en Indonesia ya tiene cara de escándalo nacional: 512 estudiantes de un internado islámico resultaron afectados luego de consumir alimentos del programa de comidas escolares gratuitas impulsado por el presidente Prabowo Subianto, en lo que se perfila como uno de los episodios más graves de una crisis sanitaria que lleva meses acumulando víctimas.
El brote ocurrió en el internado Mabul Hikam, en Java Oriental, una de las zonas más pobladas del país asiático. Los afectados son jóvenes de entre 12 y 18 años.
80 hospitalizados, colchonetas en el piso por falta de espacio
De los 512 alumnos afectados, 80 permanecen hospitalizados bajo tratamiento médico y otros 120 continúan en observación. Los 312 restantes ya fueron dados de alta. Las imágenes circuladas desde los centros médicos muestran a menores recibiendo atención sobre colchonetas colocadas en el suelo, evidencia de que los hospitales locales no tenían capacidad para absorber el flujo de pacientes de golpe.
El subdirector de Seguimiento y Evaluación de la Agencia Nacional de Nutrición de Indonesia, Ketut Sumedana, confirmó que los estudiantes estuvieron expuestos a los alimentos que desencadenaron el brote. Como medida preventiva, las autoridades ordenaron el cierre durante 30 días de la cocina responsable de preparar y distribuir los alimentos al internado, mientras las investigaciones avanzan para determinar el origen exacto de la contaminación.
Un programa de US$28,000 millones con más de 300 brotes registrados
La intoxicación alimentaria en Indonesia no es un hecho aislado. Desde que el programa arrancó en enero de 2025, más de 41,000 niños han sufrido intoxicaciones vinculadas a la iniciativa en cerca de 300 brotes registrados según cifras oficiales. Organizaciones independientes advierten que la cifra real podría ser todavía mayor y reclaman controles sanitarios más estrictos.
El programa —una de las principales promesas de campaña de Subianto en las elecciones presidenciales de 2024— opera con un presupuesto aproximado de US$28,000 millones y hoy beneficia a unos 30 millones de estudiantes de entre 6 y 18 años. El gobierno tiene como meta ampliar esa cobertura hasta alcanzar 80 millones de beneficiarios en todo el país.
El trasfondo: malnutrición real, ejecución cuestionada
La iniciativa nació para atacar un problema real: Indonesia enfrenta índices severos de malnutrición infantil. Según datos de organismos internacionales, más de 4.5 millones de menores de cinco años padecen retraso en el crecimiento, y aproximadamente uno de cada 12 niños de esa edad presenta bajo peso para su talla —una condición que las Naciones Unidas identifican como uno de los principales desafíos sanitarios del país.
El problema no es la intención del programa, sino su ejecución. Cada nuevo brote suma presión sobre el gobierno indonesio para que refuerce los controles de calidad y la supervisión en toda la cadena de distribución de alimentos. Las autoridades aún no han determinado qué alimento específico provocó el brote en el internado Mabul Hikam ni si hubo fallas en la cadena de frío, el almacenamiento o la preparación. Esos resultados, clave para prevenir el próximo episodio, siguen pendientes.



