Embargan bienes de la JCE en Nueva York por deuda de casi US$1 millón
Un alguacil de Manhattan ordenó el embargo y subasta de equipos y mobiliario de la oficina de la Junta Central Electoral por una sentencia que el organismo no ha pagado.

El embargo de bienes de la JCE llegó hasta Manhattan. Un City Marshal de Nueva York notificó el 6 de septiembre el embargo y venta en subasta pública de los equipos, mobiliario y enseres de la oficina de la Junta Central Electoral ubicada en el 1501 de Broadway, suite 410, para cubrir una deuda que ya supera los US$982,261.88 con la empresa Latin Events, LLC.
La orden la firmó el alguacil Martin A. Bienstock bajo el expediente núm. M 373516. Si la JCE no cancela la totalidad de la deuda al menos 72 horas antes, la subasta pública se realizará el 1 de octubre de 2026, a las 9:00 de la mañana.
La sentencia que la JCE ignoró
Todo arranca en una sentencia dictada el 26 de noviembre de 2025 por la Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York (caso núm. 1:25-cv-02830-PKC), que condenó a la JCE a pagar US$838,337.50 a Latin Events, LLC. La sentencia fue registrada ante la Secretaría del Condado de Nueva York el 20 de agosto de 2026 y sigue sin pagarse. Con intereses, recargos y gastos que se acumulan diariamente, el monto reclamado asciende ya a US$982,261.88.
Entre los bienes alcanzados por el embargo figuran computadoras, impresoras, dispositivos electrónicos, equipos de oficina, mobiliario, televisores, obras de arte y otros enseres localizados en las instalaciones de la JCE en la isla de Manhattan.
Ejecución simultánea en RD y en EE.UU.
El proceso no se libra solo en suelo estadounidense. En República Dominicana, la sentencia fue homologada por los tribunales dominicanos mediante el Auto núm. 036-2026-SAUT-00294, decisión que la JCE recurrió en apelación. Además, permanece trabado un embargo retentivo sobre fondos de la institución depositados en el Banco de Reservas.
El abogado de Latin Events, LLC en el país, Julio Cury, fue directo: "Hemos agotado las vías posibles para lograr un pago voluntario. La JCE ha optado por desacatar una sentencia firme y ejecutoria, lo que ha obligado a nuestro cliente a proseguir la vía compulsiva tanto en Estados Unidos como en la República Dominicana."
Una deuda que crece cada día
Cury subrayó que su cliente intentó cobrar sin llegar a la ejecución forzosa, pero la JCE no respondió. El monto original de la sentencia era de US$838,337.50; los intereses calculados diariamente han empujado la cifra hasta casi el millón de dólares, y seguirá subiendo mientras el organismo no pague.
La imagen que queda es la de una institución del Estado dominicano a punto de ver sus pertenencias vendidas en subasta pública en Nueva York. Lo que falta saber es si la JCE pagará antes del 1 de octubre o si dejará que el martillo del alguacil caiga sobre sus bienes.



