Dominicano herido en Rusia se ofrece a combatir pandillas haitianas
Juan Carlos Ávila, de 28 años y oriundo de Higüey, pide al presidente Abinader que facilite su regreso al país tras recibir cuatro impactos de bala y fracturas en el frente de Ucrania.

Un dominicano que pelea por las fuerzas rusas en Ucrania se ofrece a combatir pandillas haitianas en República Dominicana, pero primero necesita que alguien lo saque del frente de guerra. Juan Carlos Ávila Espaillat, de 28 años y oriundo de Higüey, lanzó un llamado directo al presidente Luis Abinader para que intervenga en su situación y le permita regresar al país.
Cuatro balas y un dron: el precio que pagó en Ucrania
El 16 de octubre, Ávila fue enviado nuevamente al frente de batalla, donde recibió cuatro impactos de bala y sufrió lesiones adicionales por un ataque con dron. El resultado: fracturas en una pierna y un tobillo que lo tienen fuera de combate, pero todavía atado a sus compromisos contractuales con las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa.
En un video reciente, el joven higüeyano no solo pidió ayuda para salir de Ucrania, sino que ofreció sus servicios para enfrentar a las pandillas haitianas que operan en la frontera dominicana, condicionando esa participación a su regreso y a su plena recuperación de las heridas.
Pide a Abinader que intervenga
Ávila dirigió su llamado directamente al presidente Abinader, solicitándole que gestione su retorno a República Dominicana para reunirse con su familia. El obstáculo principal es el contrato que lo vincula al ejército ruso, lo que hace que su regreso dependa de negociaciones que van más allá de su propia voluntad.
El caso de Ávila pone al Gobierno dominicano ante una situación inusual: un ciudadano enrolado en las filas de una potencia extranjera en medio de una guerra activa, pidiendo repatriación mientras ofrece trasladar esa experiencia bélica al terreno de la seguridad fronteriza nacional.
Qué sigue
Por ahora, el retorno de Juan Carlos Ávila sigue siendo incierto. No hay respuesta pública del Gobierno dominicano ante su solicitud, y sus compromisos con las fuerzas rusas representan el principal freno. Su familia espera en Higüey mientras él aguarda noticias desde el frente.



