La delincuencia en RD no respeta ni al uniforme
Un recordatorio de que el crimen no distingue víctimas: ni siquiera cuando visten de azul.

La delincuencia en RD ha llegado a un punto que ya no sorprende a nadie, pero sigue indignando: ni los propios agentes de la Policía Nacional escapan de ser víctimas del crimen callejero. Una motocicleta marca Suzuki AX100, color rojo, fue sustraída la madrugada de este miércoles 14 del parqueo de un destacamento policial, mientras su propietario, el cabo Alejandro García Quevedo, se encontraba cumpliendo sus funciones.
El presunto responsable habría aprovechado un descuido del agente para llevarse el vehículo. Según las informaciones disponibles, García Quevedo llegó al destacamento y comenzó a conversar con varios compañeros, dejando las llaves puestas en la motocicleta.
Esta situación habría facilitado que el individuo tomara el vehículo y emprendiera la huida sin mayores dificultades.
El hecho quedó captado por cámaras de vigilancia, cuyas imágenes podrían contribuir a identificar al responsable y esclarecer lo ocurrido.
El caso llama la atención por haberse producido dentro del parqueo de una instalación policial, mientras el propietario se encontraba de servicio.
Cuando el uniforme deja de ser un escudo, la pregunta es inevitable: ¿quién protege al que se supone nos protege a nosotros?



