El petróleo sobre 116 dólares hunde las bolsas europeas
El brent tocó su nivel más alto desde finales de abril y arrastró a todas las plazas del Viejo Continente; Wall Street cerró la semana con resultados mixtos.

El petróleo se disparó este viernes 24 de octubre hasta niveles que no se veían desde finales de abril, y las bolsas europeas lo pagaron caro. El brent, referencia para Europa, cerró la jornada en 116.72 dólares por barril tras subir un 3.14%, mientras el Texas (WTI) avanzó un 3.8%, hasta 103.27 dólares. El resultado: pérdidas semanales en todas las plazas del Viejo Continente y una semana volátil en Wall Street.
Oriente Medio enciende el mercado del crudo
El motor del encarecimiento fue el miedo. Los inversores reaccionaron al riesgo de una escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y a nuevas interrupciones del suministro, especialmente tras los ataques de los rebeldes hutíes contra Arabia Saudí. A eso se sumó un dato concreto: las reservas comerciales de petróleo en EE.UU. cayeron en 3.1 millones de barriles durante la última semana, lo que presionó aún más los precios al alza. El crudo estadounidense acumuló una subida semanal cercana al 2%.
Europa sangra: Milán lidera las pérdidas
Las bolsas europeas no resistieron la combinación de tensión geopolítica y presiones inflacionistas. En la semana, Milán fue la plaza más golpeada con una caída del 2.60%, seguida de París (-2.19%), Fráncfort (-1.84%), Londres (-1.76%) y Madrid (-1.74%).
Francia añadió otro frente de preocupación: la incertidumbre fiscal elevó la prima de riesgo del país hasta unos 171 puntos básicos, cerca de los máximos que no se veían desde la crisis de deuda europea de 2011. Una señal de alarma que los mercados tomaron en serio.
Wall Street: el Dow sube, el S&P y el Nasdaq caen
En Nueva York, la historia fue distinta según el índice que se mirara. El Dow Jones terminó la semana con una subida del 0.4%, aunque el viernes retrocedió un 1.23%. El S&P 500 perdió un 0.52% en la jornada y cerró la semana con una caída del 0.5%. El Nasdaq cedió un 0.21% el viernes y acumuló un descenso semanal del 0.7%.
A la presión geopolítica se sumaron las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial (IA). Meta cayó un 9.2% en la semana pese a reportar un fuerte aumento de beneficios trimestrales, porque los inversores se asustaron con el anuncio de mayores gastos previstos en IA. CoreWeave, empresa especializada en computación en la nube para inteligencia artificial, se desplomó un 17.2% semanal ante la preocupación por las condiciones de financiación del sector.
Bonos, gas y oro también se mueven
La energía cara reavivó el debate sobre los tipos de interés. La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a diez años rondaba el 5%, impulsada por las presiones inflacionistas, el aumento del déficit y la expectativa de que la Reserva Federal mantenga los tipos sin cambios la próxima semana, pero retome las subidas en diciembre.
En Europa, el gas natural también se disparó: el contrato de referencia en el mercado neerlandés superó los 93 euros por megavatio hora, niveles no vistos desde diciembre de 2022.
Entre los demás activos, el oro bajó un 1.3%, hasta 4,007 dólares la onza, y la plata cedió un 1.98%, hasta 53.92 dólares. El euro se cambiaba a 1.119 dólares, y el bitcóin subió apenas un 0.04%, hasta los 81,340.50 dólares.
Qué viene la próxima semana
Los ojos del mercado estarán puestos en la decisión de la Reserva Federal sobre tasas de interés. Si confirma que mantiene sin cambios, el foco se trasladará inmediatamente a diciembre y a la lectura de datos de inflación que lleguen de aquí a entonces. Mientras tanto, el precio del petróleo seguirá siendo el termómetro de la tensión en Oriente Medio.


