China exige "barrera de seguridad" para la IA en plena guerra tecnológica con EE.UU.
El ministro de Seguridad del Estado chino alertó sobre desinformación, ataques informáticos y uso militar de la inteligencia artificial, y acusó a Washington de bloquear el acceso de otros países a tecnología de punta.

China reclamó este domingo, 13 de septiembre, establecer una barrera de seguridad para la IA mientras la rivalidad tecnológica con Estados Unidos se intensifica. El ministro chino de Seguridad del Estado, Chen Yixin, fue el vocero de la advertencia, difundida a través de la cuenta oficial de la Administración del Ciberespacio de China en WeChat.
Chen describió la inteligencia artificial como "uno de los principales escenarios de la competencia tecnológica mundial" y una nueva vía de "rivalidad entre grandes potencias", dejando en claro que Pekín ve el control de esta tecnología como una cuestión de Estado, no solo de mercado.
Riesgos que Pekín quiere frenar
El funcionario defendió un desarrollo "saludable y ordenado" de la IA, pero exigió mayor supervisión sobre datos, algoritmos, infraestructura de computación y aplicaciones civiles y militares. Entre los riesgos que identificó figuran la generación y difusión de contenidos falsos, los ataques informáticos, las filtraciones de datos, la manipulación de la opinión pública y la desinformación.
También advirtió sobre el uso de sistemas autónomos en operaciones militares y los desafíos legales relacionados con la responsabilidad por los contenidos generados mediante IA, temas que aún no tienen respuesta clara en ningún marco legal internacional.
500 millones de usuarios chinos y una industria en ebullición
Para dimensionar la velocidad del fenómeno, Chen reveló que, a junio de 2026, los productos de inteligencia artificial en China ya superaban los 500 millones de usuarios, una cifra que, según sostuvo, evidencia la rapidez con que estas herramientas se han extendido en el país. Detrás de ese número hay una industria en plena expansión, con empresas como DeepSeek, Moonshot, Alibaba, Tencent y Zhipu compitiendo por desarrollar modelos cada vez más avanzados.
Pese a las restricciones estadounidenses sobre chips avanzados, varias de esas compañías han impulsado modelos abiertos y alternativas de menor costo. DeepSeek y Moonshot han perfilado posibles salidas a bolsa, mientras modelos como Kimi K3, Qwen3.8-Max y GLM-5.2 buscan acercarse a las capacidades de sistemas desarrollados por empresas de Silicon Valley.
El dardo directo a Washington
Sin mencionar explícitamente a Estados Unidos, Chen apuntó sin rodeos a Washington al criticar las restricciones a la exportación de tecnología avanzada hacia China. "Ciertas naciones aprovechan sus ventajas acumuladas en teoría fundamental de IA, arquitectura de modelos y capacidad de cómputo central, todo ello bajo el pretexto de 'mantener la seguridad nacional', para limitar la capacidad de otros países de adquirir equipos técnicos de vanguardia y mejorar sus capacidades de innovación tecnológica", afirmó.
Por su parte, autoridades estadounidenses, incluido el secretario del Tesoro, Scott Bessent, han acusado a empresas chinas de recurrir a la "destilación", una técnica que permite entrenar modelos a partir de las respuestas generadas por otros sistemas, en lo que Washington considera una apropiación indebida de tecnología.
La IA ya no solo apoya en los campos de batalla
La parte más inquietante del discurso de Chen fue su advertencia sobre el papel creciente de la IA en los conflictos armados. "La IA está pasando de ser un papel de apoyo en el campo de batalla a convertirse en un protagonista", sostuvo el ministro, al referirse a su utilización en operaciones militares.
Este escenario preocupa a ambos lados del Pacífico. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha rechazado frenar el desarrollo de la IA argumentando que Washington no puede permitir que China obtenga ventaja en esta carrera. Al mismo tiempo, empresarios del sector como Dario Amodei, Sam Altman y Elon Musk han advertido sobre las posibles consecuencias del avance descontrolado de la tecnología.
El marco global que China intenta liderar
El presidente chino, Xi Jinping, había pedido una gobernanza "precisa y efectiva" de la inteligencia artificial. En línea con eso, China puso en marcha en Shanghái una organización internacional de cooperación sobre IA con la participación de alrededor de 30 países, un movimiento que busca posicionar a Pekín como árbitro de las reglas del juego global en esta tecnología, justo cuando la presión de la barrera de seguridad para la IA se convierte en un argumento diplomático de peso.



