El toque de queda deja 218 detenidos en la primera noche
El gobierno de Daniel Noboa impuso el cuarto toque de queda del año en cinco provincias costeras; la Policía y los militares también incautaron casi 92 kilos de sustancias controladas.

El toque de queda en Ecuador ya muestra sus primeros resultados: 218 personas fueron detenidas durante la noche inaugural de la medida impuesta por el presidente Daniel Noboa en cinco provincias de la costa, según el balance inicial publicado por los ministerios del Interior y de Defensa. El operativo también dejó incautados casi 92 kilos de droga y varias armas.
Policía y militares en las calles
De las 218 detenidas, la Policía capturó a 174: 155 por violar el toque de queda y otras 19 por presuntos delitos como tenencia y porte de armas, robo, intimidación y daños materiales. Las Fuerzas Armadas aportaron otras 44 detenciones, de acuerdo con datos del Ministerio de Defensa.
El decomiso fue significativo: la Policía incautó 91.7 kilogramos de sustancias controladas, cuatro armas de fuego y 28 municiones, además de retener 13 vehículos y 30 motocicletas. Los militares sumaron otras 30 municiones, un vehículo y seis motos.
El cuarto toque de queda del año
Esta es la cuarta vez que Ecuador decreta esta medida en lo que va de 2026. El toque de queda en Ecuador estará vigente hasta el 10 de noviembre, en el horario de medianoche a las 5:00 a.m. (05:00 a 10:00 GMT), y cubre las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas, la franja costera más golpeada por el crimen organizado, según informa De Último Minuto.
La medida caduca apenas dos semanas antes de las elecciones locales del 29 de noviembre, cuando los ecuatorianos elegirán alcaldes y prefectos, entre otros cargos.
Noboa contra el crimen organizado
El presidente Noboa mantiene declarado un "conflicto armado interno" contra las organizaciones criminales desde enero de 2024, a las que calificó de "terroristas". La región costera es el epicentro de esa guerra: las bandas criminales han convertido provincias como Guayas y Esmeraldas en escenarios de una escalada de violencia que el gobierno busca contener con medidas de fuerza cada vez más frecuentes.
La pregunta que queda abierta es si el cuarto toque de queda logrará lo que los tres anteriores no pudieron: reducir de forma sostenida los índices de violencia antes de que el calendario electoral ponga a Ecuador en otro tipo de tensión.



