Díaz-Canel: la lista de sancionados por EE.UU. en Cuba "será interminable"
Marco Rubio anunció esta semana sanciones contra ocho empresas cubanas y tres militares por extracción de níquel y desarrollo de armas; el presidente cubano respondió desde X.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, admitió este sábado 19 de septiembre que las sanciones de Estados Unidos sobre la isla no tienen fin a la vista. "Será interminable la lista de sancionados", escribió el mandatario en X, reaccionando a las últimas medidas de Washington que esta semana golpearon a ocho empresas cubanas y a tres de sus directivos militares.
"La semana termina con nuevos dictados imperiales contra quienes trabajan para que Cuba viva", aseveró Díaz-Canel. Pese al tono desafiante, el presidente reconoció de forma implícita el peso acumulado de las restricciones al reconocer que la lista seguirá creciendo. Agregó que desde la isla y el mundo "millones" de personas "escriben la gran odisea de la resistencia cubana con talento, patriotismo y solidaridad".
Rubio detalla quiénes son los nuevos sancionados
El jueves 17 de septiembre, el Secretario de Estado Marco Rubio identificó a los afectados: cuatro empresas estatales que, según Washington, "saquean las reservas de níquel de Cuba para beneficio del régimen"; cuatro empresas militares dedicadas a investigación y desarrollo de sistemas de armas, capacidades navales y simulación de campos de batalla; y tres oficiales militares que las dirigen.
"La Administración Trump no permanecerá impasible mientras la élite cubana se enriquece mediante la extracción de recursos y los acapara para el aparato de seguridad represivo de Cuba, mientras el pueblo cubano sufre carencias", advirtió Rubio.
Una presión que escala desde enero de 2026
Las sanciones de esta semana no son un episodio aislado. Desde comienzos de 2026, Estados Unidos aplica una política de "máxima presión" contra La Habana con el objetivo declarado de forzar cambios políticos y económicos profundos en el régimen. En enero impuso un bloqueo petrolero y en mayo añadió sanciones secundarias diseñadas para ahuyentar a las empresas extranjeras que hacen negocios con Cuba.
El patrón es claro: cada nueva ronda aprieta sectores estratégicos, desde el petróleo hasta los minerales y el complejo militar industrial del gobierno cubano, reduciendo los flujos de divisas que sostienen al Estado.
Qué sigue
Con Rubio al frente de la diplomacia estadounidense y la Casa Blanca comprometida con la presión máxima, la propia declaración de Díaz-Canel anticipa que habrá más rondas de sanciones. La pregunta que queda abierta es cuánto aguanta la economía cubana, ya golpeada por escasez de combustible y apagones prolongados, antes de que el régimen considere algún tipo de concesión negociada.



