Las rutas peligrosas que recorren los dominicanos para emigrar
Desde yolas en el Canal de la Mona hasta contratos de trabajo que terminaron en el frente de guerra en Rusia: el mapa de riesgos que enfrentan los dominicanos que emigran por vías irregulares.

Las rutas peligrosas que recorren los dominicanos para emigrar abarcan desde el Canal de la Mona hasta zonas de conflicto armado en Europa del Este. La imagen parece sacada de una película, pero es la realidad que han vivido decenas de familias dominicanas: un familiar sale buscando un mejor salario y termina en un campo de batalla, en el fondo del mar o extraviado en una selva.
Las recientes denuncias de dominicanos vinculados a la guerra entre Rusia y Ucrania volvieron a encender el debate sobre una crisis migratoria que el país arrastra desde hace décadas. Lo que cambia con el tiempo no es la desesperación, sino las rutas y los mecanismos que la explotan.
De soldador a soldado: el caso de Rusia
El canciller Víctor Bisonó confirmó que las autoridades dominicanas han identificado más de 30 casos de nacionales vinculados al conflicto ruso-ucraniano, cifra que creció desde los aproximadamente 20 expedientes conocidos inicialmente.
El programa N Investiga documentó testimonios de familias que denunciaron que sus parientes viajaron atraídos por ofertas de empleos técnicos como construcción y soldadura, pero que al llegar a Rusia fueron incorporados a instalaciones militares. Jesús Campusano, de 52 años, residente en Bajos de Haina, recibió una propuesta para trabajar como soldador en la ciudad rusa de Kazán.
Su hermana Cristina Campusano relató que al llegar le presentaron documentos en ruso, le retiraron el pasaporte y después le entregaron un uniforme militar. La familia teme que haya sido enviado al frente de combate.
El patrón se repite: una oferta laboral recibida en República Dominicana, un contrato en un idioma que el viajero no lee, y un destino que nada tiene que ver con lo prometido.
Las yolas: décadas de travesías en el Canal de la Mona
Mucho antes de Rusia, el Canal de la Mona ya acumulaba vidas perdidas. Miles de dominicanos han intentado alcanzar Puerto Rico en embarcaciones clandestinas sin equipos de seguridad, con exceso de pasajeros y a merced de las corrientes del Caribe.
Según reportes de la Armada Dominicana divulgados durante 2026, entre 2023 y mediados de 2025 se documentaron 7,587 personas rescatadas o detenidas en operaciones relacionadas con viajes clandestinos por mar. Detrás de ese número hay personas que vendieron propiedades o tomaron préstamos para pagar a organizadores de los viajes.
Cuando una embarcación naufraga, las familias pueden esperar días o semanas sin noticias. En muchos casos, los cuerpos nunca se recuperan y los desaparecidos no tienen confirmación de su destino.
La vuelta por México y el infierno del Darién
Otra ruta utilizada por dominicanos es la conocida como "la vuelta por México": vuelos comerciales hasta un país de América del Sur o Centroamérica, y luego un recorrido por tierra hacia el norte. En ese camino, redes criminales cobran por cada tramo, desde el transporte hasta los cruces fronterizos.
Una de las etapas más brutales es la selva del Darién, entre Colombia y Panamá. Montañas, ríos crecidos, falta de alimentos y grupos armados que roban, extorsionan y agreden a los migrantes. Hasta noviembre de 2024, un total de 315 dominicanos cruzaron esa selva durante ese año, según datos del Servicio Nacional de Migración de Panamá. Y para llegar al Darién desde República Dominicana ya hay que haber pagado varios intermediarios antes.
Europa con documentos colombianos
Las rutas peligrosas no siempre pasan por el mar o la selva. En 2026, las autoridades españolas informaron sobre investigaciones contra redes que habrían facilitado el ingreso irregular de ciudadanos dominicanos a Europa utilizando identidades y documentos colombianos, aprovechando diferencias en los requisitos de entrada según la nacionalidad. Esas organizaciones usaban conexiones aéreas por distintos países de América Latina antes del vuelo final a Europa.
El peso de tres millones de dominicanos en el exterior
La magnitud del fenómeno migratorio dominicano tiene un número concreto: 3,030,647 dominicanos y personas de origen dominicano residen en 129 países y territorios, según la quinta edición del Registro Sociodemográfico de los Dominicanos Residentes en el Exterior, presentada en julio de 2026 por el Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (INDEX). Eso equivale a más de una cuarta parte de la población del territorio nacional. El 84.9% de esa diáspora se concentra en América del Norte y el 9.8% en Europa.
La gran mayoría de esos más de tres millones emigró y construyó una vida. Pero hay una realidad paralela, menos visible: la de quienes intentan llegar por vías irregulares, confían en intermediarios y aceptan contratos sin entender lo que firman. El Estado dominicano tiene identificados los casos de Rusia, pero el alcance real de cuántos compatriotas están atrapados en situaciones similares alrededor del mundo todavía no tiene cifra definitiva.



