RD quiere ser la puerta de entrada de Brasil al Caribe
La Cámara de Comercio Domínico-Brasileña propone usar puertos, zonas francas y aeropuertos del país como plataforma de distribución para empresas brasileñas, mientras el comercio bilateral supera US$1,000 millones.

La República Dominicana quiere ser la puerta de entrada de Brasil al Caribe, Centroamérica y Norteamérica. Esa es la propuesta que presentó la Cámara de Comercio Domínico-Brasileña durante la celebración de su 38.º aniversario, en un evento que reunió a empresarios, diplomáticos y autoridades de ambas naciones.
El planteamiento consiste en aprovechar la infraestructura portuaria y aeroportuaria del país, las zonas francas y la experiencia exportadora dominicana para que empresas de Brasil puedan distribuir sus productos desde aquí hacia el resto de la región.
De US$370 millones a más de US$1,000 millones
Leonel Castellanos Duarte, presidente de la Cámara, presentó las cifras que respaldan la apuesta. Según explicó, el intercambio comercial entre ambos países pasó de aproximadamente US$370 millones anuales hace dos décadas a más de US$1,000 millones en 2025, un crecimiento que demuestra el potencial de la relación, pero que todavía no refleja una participación equilibrada.
El problema está en la balanza. Brasil vende a la República Dominicana cereales, maquinaria agrícola, alimentos, materias primas, acero y vehículos de transporte público. El país, por su parte, le exporta principalmente productos farmacéuticos y dispositivos médicos. La lista es corta y el déficit, abultado.
"Conviene decirlo con franqueza: nuestra balanza sigue siendo asimétrica. Ese dato no es un reproche; es una alerta que nos obliga a mejorar", afirmó Castellanos Duarte ante los presentes.
El agronegocio brasileño como palanca
La Cámara no solo diagnostica el desequilibrio, también propone cómo reducirlo. Entre las iniciativas destacadas está un acuerdo reciente con la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), orientado a modernizar la producción agropecuaria dominicana y elevar su competitividad exportadora.
Castellanos Duarte también llamó la atención sobre el récord de exportaciones del agronegocio brasileño, que alcanzó US$169,000 millones en 2025, y sobre las oportunidades que puede abrir la integración comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Según el dirigente empresarial, ese escenario global crea espacio para nuevas conexiones logísticas y empresariales entre Brasil, el Caribe y otros mercados internacionales.
Abinader como respaldo político
Castellanos Duarte vinculó la propuesta con el discurso del presidente Luis Abinader en la apertura del 41.º período de sesiones de la CEPAL, celebrada en Santiago de los Caballeros, donde el mandatario sostuvo que ningún país de América Latina y el Caribe puede enfrentar solo los desafíos actuales.
"Esa convicción tiene en Brasil a su socio natural", respondió el presidente de la Cámara, marcando la línea que une la visión política con la agenda empresarial.
El acto contó con la presencia de Luiz Marfil, ministro consejero de la Embajada de Brasil, quien representó al embajador Carlos Luis Dantas Coutinho Perez.
El desafío que queda por delante
La Cámara de Comercio Domínico-Brasileña, fundada en 1988, cumple 38 años apostando a que la relación no solo siga creciendo en volumen, sino que genere mayor presencia de productos y empresas dominicanas en el mercado brasileño.
"Nuestro desafío no es administrar una relación ya desarrollada. Nuestro desafío es desarrollar todo su potencial", cerró Castellanos Duarte, exhortando a las nuevas generaciones de empresarios a continuar construyendo esos vínculos.
Lo que sigue es traducir la propuesta en acuerdos concretos: atraer inversiones brasileñas, diversificar la oferta exportable del país y usar la posición geográfica dominicana como ventaja real en el tablero regional.



