Dos dominicanos extraditados por sextorsión desde Facebook y WhatsApp
Patricia Joanna Almonte y Rineldys Feliciano Díaz operaban desde República Dominicana y amenazaban a víctimas en Puerto Rico con difundir imágenes íntimas si no pagaban.

Dos dominicanos enfrentan la justicia federal de Estados Unidos por sextorsión: Patricia Joanna Almonte y su pareja, Rineldys Feliciano Díaz, fueron extraditados a Puerto Rico el 30 de septiembre de 2026 para responder por cargos de conspiración para cometer acoso cibernético y sextorsión, según informó la Fiscalía Federal del Distrito de Puerto Rico.
La pareja fue detenida en República Dominicana el 19 de agosto de 2026 a petición de Estados Unidos, luego de que las autoridades identificaran una trama internacional de extorsión que operaba desde suelo dominicano usando Facebook, WhatsApp y otras redes sociales para seleccionar y atrapar a sus víctimas en Puerto Rico.
Cómo funcionaba el esquema
Almonte utilizaba su propia imagen para ganarse la confianza de las víctimas y animarlas a compartir fotos y videos de contenido sexualmente explícito en internet. Una vez obtenido el material, Díaz y otros cómplices tomaban el control: exigían dinero bajo la amenaza de enviar esas imágenes a familiares y amigos de las víctimas.
El nivel de crueldad del esquema fue aún más lejos. En algunos casos, los acusados elaboraban montajes fotográficos que combinaban las imágenes de las víctimas adultas con imágenes de menores, creando la falsa impresión de que las víctimas mantenían relaciones sexuales con niños, para aumentar la presión y el terror.
Lo más escalofriante: varias víctimas pagaron las sumas exigidas, vaciaron sus cuentas bancarias, y aun así Almonte y Díaz cumplieron sus amenazas y difundieron las imágenes de todas formas.
Las autoridades advierten: no hay dónde esconderse
"Estos acusados llevaron a cabo un plan calculado que se aprovechaba de la confianza, el miedo y la vulnerabilidad, dejando a su paso un daño duradero", afirmó Héctor Ramírez, fiscal federal en funciones del Distrito de Puerto Rico.
Ramírez fue aún más directo en un segundo comunicado: "La sextorsión es un delito despiadado, y el proceso judicial de hoy deja claro que quienes se aprovechan de las víctimas, por mucho que se escondan, serán identificados, perseguidos y llevados ante la justicia."
Carlos R. Goris, agente especial al mando de la oficina del FBI en San Juan, advirtió por su parte que "en el entorno digital actual, en constante cambio, los delincuentes desarrollarán formas creativas de seleccionar a sus víctimas y aprovecharse de ellas."
Qué sigue para los acusados
Almonte y Díaz comparecieron por primera vez ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Puerto Rico el 1 de octubre de 2026, ante el juez magistrado federal Marcos E. López. Si son declarados culpables, enfrentan una pena máxima de cinco años de prisión por cada cargo.
El caso pone sobre la mesa una realidad que las autoridades dominicanas y estadounidenses vienen monitoreando con creciente preocupación: redes de extorsión digital que operan desde República Dominicana y apuntan a víctimas en la diáspora y en territorios de habla hispana bajo jurisdicción federal de EE.UU. La pregunta que queda abierta es cuántos cómplices más formaban parte de esta operación y si enfrentarán cargos.



