Los productores de arroz quedaron solos ante la apertura comercial
Abel Martínez, aspirante presidencial del PLD, acusó al gobierno del PRM de no preparar al sector arrocero antes de abrir el mercado a las importaciones de EE.UU. bajo el DR-CAFTA.

Los productores de arroz del país quedaron a la intemperie, sin crédito, sin asistencia técnica y sin políticas de apoyo, justo cuando el gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) abrió las puertas a las importaciones estadounidenses bajo el Tratado de Libre Comercio DR-CAFTA. Esa es la acusación central que lanzó este sábado 10 de octubre el aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, durante su encuentro "Un Café con Abel".
Martínez calificó de improvisada la respuesta del gobierno y señaló que la República Dominicana tuvo varios años para preparar al sector arrocero antes de que entraran en vigor las disposiciones comerciales del DR-CAFTA, tiempo que, según él, las autoridades desperdiciaron.
"El Gobierno los soltó en banda"
"Hoy están desesperados, los que producen el arroz que va diariamente a nuestra mesa, porque el Gobierno los soltó en banda", afirmó Martínez, en una frase que resume el tono de su denuncia.
El dirigente peledeísta apuntó específicamente a la decisión de derogar, hace unas semanas, el decreto presidencial de 2024 que regulaba la importación del arroz, sin haber implementado previamente medidas de apoyo para los productores nacionales. Para Martínez, la secuencia fue al revés: primero se abrió el mercado y después no hubo nada para amortiguar el golpe.
Quince millones de quintales en juego
La magnitud del sector es lo que hace urgente el debate. "El arroz que nos comemos, que llega a nuestra mesa, los dominicanos consumimos al año más de quince millones de quintales, y una de las economías más sólidas del sector agropecuario tiene que ver con el arroz", subrayó Martínez.
El aspirante presidencial argumentó que el Estado debió impulsar mecanismos de financiamiento, asistencia técnica y fortalecimiento de la producción nacional con anticipación para reducir los efectos de la apertura comercial. "Tuvo tiempo para dignificar a nuestros productores, para darle préstamos blandos, crédito, asesoría, para que nuestros productores de arroz pudieran competir", reclamó.
Seguridad alimentaria, el fondo del asunto
Más allá de la disputa política, Martínez vinculó el futuro de los productores de arroz con la seguridad alimentaria del país. El arroz es el alimento base de la dieta dominicana, y cualquier desplazamiento del productor nacional por la competencia importada afectaría tanto a las familias que siembran como a las que consumen.
La incertidumbre que describe Martínez llega en plena carrera por las elecciones de 2028, donde el PLD busca reconquistar el poder frente al PRM. Lo que está pendiente es la respuesta del gobierno a estas acusaciones y si el sector arrocero recibirá algún paquete de apoyo concreto antes de que la competencia de las importaciones se sienta con más fuerza en el campo dominicano.



