Bolsonaro y Lula van a segunda vuelta en empate técnico
Con las elecciones del 25 de octubre en el horizonte, los candidatos brasileños buscaron energía en sus regiones más fieles este sábado 11 de octubre, mientras una encuesta los ubica en empate técnico: 52% vs. 48%.

La segunda vuelta en Brasil empieza a definirse en las calles. Este sábado 11 de octubre, el ultraderechista Flávio Bolsonaro y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva llevaron sus campañas a los territorios donde cada uno es más fuerte, buscando energía y votos para el desempate del 25 de octubre.
Bolsonaro invoca a Dios en Río de Janeiro
Bolsonaro, ganador de la primera vuelta con el 53% de los votos en el estado de Río de Janeiro frente al 39% de su rival, escogió el municipio de São Gonçalo, zona de clase trabajadora en las afueras de la ciudad, para dar un mitin desde la plataforma de un camión.
"Verán a Flávio en la toma de posesión haciendo una oración y poniendo Brasil en manos de Dios", declaró ante decenas de seguidores. También prometió que su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, le colocará la banda presidencial si resulta electo.
Le acompañó en el acto su aliado Douglas Ruas, recién confirmado como gobernador electo del estado tras un recuento de votos, un apoyo político de peso de cara a la segunda vuelta. Jair Bolsonaro, condenado en 2025 a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado y actualmente en arresto domiciliario en Brasilia, recibió este sábado la visita de otro hijo, Carlos, quien informó que el ex mandatario está "feliz" con el resultado de la primera vuelta.
Entre los asistentes al mitin estaba João Rosendo, de 63 años, quien dijo esperar un cambio que acabe con "el populismo y la corrupción" que asoció al gobierno actual. "Lula nos está llevando a un agujero, a la pobreza, al crimen y a la falta de inversión en infraestructura, educación y salud", afirmó a la agencia EFE.
Lula defiende el noreste, pero con menos votos que en 2022
Mientras Bolsonaro recorría Río de Janeiro, el presidente Lula se desplazó a Río Grande do Norte, estado del noreste de Brasil y bastión histórico del izquierdismo del Partido de los Trabajadores (PT). Allí recorrió las calles de Natal junto al candidato a gobernador del PT, Carlos Eduardo Xavier.
En rueda de prensa, Lula criticó la promesa de recortes al gasto público que impulsa su rival y defendió sus políticas de inversión en la región. "No quiero sacarle nada a ningún estado de Brasil; solo quiero que el noreste tenga las mismas oportunidades que el resto y que sea tratado de forma ecuánime", señaló.
Sin embargo, la campaña del presidente enfrenta una señal de alarma: pese a ganar el noreste en la primera vuelta por amplio margen, perdió apoyos respecto a las elecciones de 2022 en que fue elegido. Solo en Río Grande do Norte la caída fue de casi 30,000 votos; en Bahía, el mayor estado de la región, la reducción superó los 200,000.
Encuesta muestra empate técnico y campaña denuncia a Meta
Más allá de los mítines, la segunda vuelta en Brasil también se pelea en las redes sociales. La campaña de Lula presentó este sábado una denuncia formal contra la multinacional Meta, dueña de Facebook e Instagram, por una supuesta interferencia electoral a favor de Bolsonaro.
Una encuesta publicada tras la primera vuelta ubica a Bolsonaro con el 52% de las intenciones de voto frente al 48% de Lula, un escenario de empate técnico considerando el margen de error. Con dos semanas por delante, cualquier movimiento en esos números puede definir quién llega al Palacio do Planalto el 25 de octubre.



