Los arroceros fueron abandonados por el Gobierno, dice Abel Martínez
El aspirante presidencial del PLD acusa al PRM de no preparar a los productores de arroz antes de la apertura comercial del DR-CAFTA y la derogación del decreto que regulaba las importaciones.

Los productores de arroz del país quedaron desprotegidos frente a las importaciones estadounidenses por culpa de un gobierno que tuvo años para actuar y no lo hizo. Esa es la acusación que lanzó el aspirante presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, en su encuentro "Un Café con Abel", donde calificó de improvisada la gestión del Partido Revolucionario Moderno (PRM) ante la apertura comercial del DR-CAFTA.
"El Gobierno los soltó en banda", dijo Martínez sin ambages, refiriéndose a los arroceros que hoy enfrentan la competencia del cereal importado desde Estados Unidos sin crédito, sin asesoría y sin red de protección.
El DR-CAFTA y la cuenta regresiva que nadie atendió
El Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA) contemplaba desde su firma la eliminación progresiva de los aranceles al arroz estadounidense. Martínez cuestionó que, pese a ese calendario conocido de antemano, el gobierno no preparara al sector antes de derogar, hace unas semanas, el decreto presidencial de 2024 que regulaba la importación del cereal.
"Tuvo tiempo para dignificar a nuestros productores, para darle préstamos blandos, crédito, asesoría, para que nuestros productores de arroz pudieran competir", señaló el dirigente peledeísta.
Quince millones de quintales en juego
La apuesta no es menor. Martínez subrayó la dimensión económica y alimentaria del debate con una cifra contundente: los dominicanos consumen más de 15 millones de quintales de arroz al año.
"El arroz que nos comemos, que llega a nuestra mesa, los dominicanos consumimos al año más de quince millones de quintales, y una de las economías más sólidas del sector agropecuario tiene que ver con el arroz", expresó.
Para el aspirante presidencial, eso convierte al sector arrocero en un asunto de seguridad alimentaria, no solo de competitividad agrícola. El futuro de los productores, advirtió, afecta tanto a las familias del campo como al abastecimiento diario de las familias dominicanas.
Lo que el Gobierno, según Martínez, debió hacer y no hizo
El líder peledeísta planteó que el Estado debió activar con anticipación mecanismos concretos: financiamiento blando, asistencia técnica y programas de fortalecimiento productivo que pusieran a los arroceros en condiciones de competir cuando llegara la apertura. Nada de eso ocurrió a tiempo, según su versión.
"Hoy están desesperados, los que producen el arroz que va diariamente a nuestra mesa, porque el Gobierno los soltó en banda", reiteró Martínez, extendiendo sus críticas a toda la gestión del PRM en materia agropecuaria.
El gobierno del PRM no había emitido respuesta pública a estas acusaciones al momento de la publicación de esta nota. Lo que sí queda claro es que el debate sobre el futuro del sector arrocero, con la apertura comercial ya en marcha, será uno de los ejes de la campaña presidencial que se avecina.



