Bournigal lamenta no presidir el Senado y que Abinader la mantiene a distancia
La senadora de Puerto Plata reconoció que su estilo "muy recto" pudo costarle la presidencia de la Cámara Alta, y reveló que su esposo lleva un año esperando una cita con el presidente.

La senadora del Partido Revolucionario Moderno (PRM) por Puerto Plata, Ginette Bournigal, admitió este jueves 8 de octubre su pesar por no presidir el Senado de la República y dejó caer una señal política incómoda para Palacio: siente que el presidente Luis Abinader la tiene a distancia.
Bournigal reconoció la gestión del actual presidente de la Cámara Alta, Ricardo de los Santos, pero fue clara en que ella también se consideraba en condiciones de ocupar ese cargo y de impulsar cambios e innovaciones desde ese puesto.
"Muy recta" para el partido
La legisladora reveló que, durante el proceso de selección, un colega senador le confió que la dirección ejecutiva del PRM probablemente no la elegiría precisamente porque es una persona "muy recta". El señalamiento apunta a que su estilo directo y sus posiciones críticas le pasaron factura dentro de su propio partido.
No se quedó ahí. Bournigal contó que recientemente buscó al presidente Abinader para hablar claro. "Yo creo que no le gusto mucho, presidente", le habría dicho la legisladora al mandatario. Según su relato, Abinader le preguntó por qué tenía esa impresión y ella respondió que simplemente así lo sentía.
El esposo que lleva un año sin cita presidencial
Bournigal añadió otro detalle que ilustra la frialdad que percibe desde el Ejecutivo: su esposo, el ingeniero civil y exsenador Miguel Ángel Jiménez Messon, lleva aproximadamente un año intentando conseguir una reunión con el presidente Abinader sin haber recibido una cita.
La senadora no interpretó eso como una razón para bajar el perfil. Al contrario, reiteró su disposición de seguir ejerciendo su labor legislativa desde su curul por Puerto Plata y aseguró que, de haber presidido el Senado, tenía previsto un paquete de iniciativas y cambios concretos en el funcionamiento del órgano.
Lo que esto dice del PRM por dentro
Las declaraciones de Bournigal abren una ventana rara al funcionamiento interno del partido de gobierno. No es común que un legislador oficialista hable en público sobre señales de frialdad del presidente ni sobre las razones internas que le cerraron una posición de poder. Su franqueza, iróicamente, confirma lo que ella misma dice que le costó el cargo.
Lo que falta por saber es si estas declaraciones generarán una respuesta desde el Palacio Nacional o si el silencio oficial será, una vez más, la única respuesta que reciba.



