Dominicanos Primero desafía el sistema de partidos rumbo a 2028
El movimiento de Santiago Matías supera metas de firmas en casi todas las provincias y apuesta a convertir su comunidad digital en fuerza electoral, en medio de una crisis de credibilidad de la clase política tradicional.

Dominicanos Primero, el movimiento político de Santiago Matías, llega a desafiar el sistema de partidos con una fórmula que ninguna organización tradicional ha intentado antes: convertir millones de seguidores digitales en una maquinaria electoral capaz de competir en 2028. Y los primeros números sobre el terreno muestran que la apuesta va en serio.
El reporte de recolección de firmas de la organización revela avances que superan con creces las metas provinciales. Monseñor Nouel encabeza la lista con 256% de cumplimiento, seguido por Santiago con 230%, La Altagracia con 224%, La Vega con 189% y El Seibo con 187%. Hermanas Mirabal acumuló unas 1,900 firmas frente a una meta de 1,000, para un 181% de cumplimiento. Espaillat registra 99% y Peravia 97%, quedando a punto de completar sus metas. El resto de las demarcaciones (San Pedro de Macorís, Monte Cristi, Samaná, Barahona, Pedernales, María Trinidad Sánchez, La Romana, Santiago Rodríguez, Duarte, San Juan, Valverde, Santo Domingo y Puerto Plata) también superaron sus objetivos.
El terreno fértil: crisis de credibilidad política
Para el abogado y politólogo Pedro Ledesma Rivera, el surgimiento de Dominicanos Primero no puede entenderse sin ver el contexto. "Existe una crisis de credibilidad y un distanciamiento entre una parte de la ciudadanía y los actores políticos tradicionales", señala, vinculada a promesas incumplidas y a la percepción de que grupos económicos influyen sobre la política.
Ledesma subraya que el proyecto no debería analizarse únicamente desde una eventual candidatura presidencial. A su juicio, Dominicanos Primero podría buscar representación en el Congreso y los ayuntamientos, niveles donde la estructura territorial hace una diferencia más inmediata. "Santiago Matías tiene sus derechos civiles y políticos que le permiten aspirar a la posición que entienda", afirmó el politólogo.
La ventaja del reconocimiento: el factor Trump
Uno de los activos más claros de Dominicanos Primero dentro del sistema de partidos es que su figura central no parte de cero. Ledesma traza un paralelo con Donald Trump, quien llegó a la presidencia de Estados Unidos con un reconocimiento público masivo previo a cualquier campaña. "Lo primero que tiene que ser es una persona que sea conocida. Eso tiene Santiago en este momento y le ayuda bastante", aseguró.
Cristian Cabrera, periodista y consultor de comunicación integrante del equipo del senador Omar Fernández, comparte esa lectura desde la comunicación política. Explicó que uno de los trabajos más costosos y largos de cualquier campaña es lograr que el candidato sea conocido por razones favorables. Comenzar con una comunidad digital ya construida, dice Cabrera, "permite ahorrar parte del tiempo y los recursos que normalmente requiere ese proceso".
El reto central: de seguidores a electores
Pero tener audiencia no equivale a tener votos. Cabrera establece una separación clara: un seguidor se conecta con el contenido y con quien lo produce, mientras que el elector toma decisiones a partir de sus preocupaciones, su realidad y su visión de futuro. Por eso, la comunidad digital puede ser un punto de partida, pero no garantía electoral por sí sola.
Ledesma añade que las plataformas digitales deben ir acompañadas de una estructura capaz de transformar la simpatía en participación real. El comportamiento político tiene una dimensión emocional, señala, y el reto de Dominicanos Primero está en que esa simpatía se convierta en compromiso y, finalmente, en acción el día de las elecciones.
Lo que ya pasó en la región: lecciones de Colombia y Brasil
El fenómeno tiene antecedentes recientes. En las elecciones legislativas colombianas del 8 de marzo de 2026, varias figuras del mundo digital lograron llegar al Congreso: Walter Rodríguez ("Wally"), Rúa Sánchez ("Elefante Blanco") y Laura Daniela Beltrán ("Lalis"). Otros creadores con millones de seguidores, como Felipe Saruma, compitieron sin conseguir una curul, lo que evidenció que el tamaño de la audiencia no garantiza el escaño.
En Brasil, una encuesta Datafolha realizada el 1 y 2 de septiembre de 2026 entre 2,002 electores en 125 ciudades encontró que 57% de los usuarios de redes sociales había visto contenido electoral en las semanas previas. De ellos, 61% lo encontró en publicaciones de influenciadores y 69% en perfiles de candidatos. En esa misma carrera presidencial, Augusto Cury, conocido por sus libros de autoayuda, alcanzó alrededor de 10-11% en mediciones recientes impulsado por su presencia digital.
¿Qué sigue para Dominicanos Primero?
Los números de firmas confirman que el movimiento ya tiene presencia territorial, el principal reto que los especialistas identificaban. Ahora la pregunta es si esa presencia puede convertirse en una estructura que compita en 2028, primero en el Congreso y los municipios, y eventualmente en la presidencia. La respuesta llegará en los próximos meses, cuando Dominicanos Primero deba definir su estrategia de candidaturas y demostrar que el mano a mano con el pueblo rinde los mismos frutos que el algoritmo.



