Trump dice que su relación con Netanyahu es "muy buena" mientras Israel rechaza el plan de paz para Gaza
Netanyahu rechazó de forma explícita el documento de 15 puntos respaldado por EE.UU. y aceptado por Hamás, que contempla el desarme del grupo y la retirada israelí de Gaza.

Trump insiste en que su vínculo con Netanyahu sigue intacto, pero el plan de paz para Gaza está en el centro de una fractura pública entre los dos aliados más cercanos de Occidente en Medio Oriente. El presidente de Estados Unidos hizo la declaración el lunes al terminar un acto en el Despacho Oval, justo un día después de que el primer ministro israelí rechazara abiertamente el acuerdo.
"La relación es muy buena", dijo Trump ante la pregunta directa de un periodista, según reportó la AFP, citada por Infobae.
Netanyahu rechaza el documento de 15 puntos
El domingo, Netanyahu dejó caer el hacha en plena reunión de gabinete: "Israel rechaza el documento de 15 puntos". El plan, impulsado por Washington y aceptado por Hamás, establece que las fuerzas israelíes comiencen a retirarse de Gaza al mismo tiempo que el grupo armado palestino se desarma.
Netanyahu no solo rechazó el documento, sino que puso sus propias condiciones: las tropas israelíes "no llevarán a cabo ninguna retirada hasta que Hamás esté realmente desarmado y continuarán neutralizando las amenazas contra nuestras fuerzas y nuestros ciudadanos", advirtió.
El punto de quiebre: ¿quién se mueve primero?
El meollo del conflicto es el orden de las acciones. El plan original pedía una retirada israelí progresiva en paralelo con el desarme de Hamás. Pero tras una reunión entre Trump y Netanyahu la semana pasada, el organismo estadounidense encargado de implementar el acuerdo modificó esa condición: Israel solo retiraría tropas después de un desarme completo.
Netanyahu, sin embargo, tampoco acepta eso a medias. "Estamos hablando de un desarme real, no de un desarme ficticio", insistió el primer ministro. O sea: nada de procesos parciales, tiene que ser todo o nada.
Hamás acepta, Hamás exige
Mientras Israel frena, Hamás acepta —y aprovecha. Basem Naim, del buró político del movimiento, pidió a Washington que presione a Jerusalén para que no "obstruya el proceso por razones políticas internas y electorales", en declaraciones a la AFP.
Desde que comenzó el alto el fuego —anunciado en octubre y que redujo, pero no detuvo, las operaciones militares israelíes— más de 1,250 palestinos han perdido la vida, según el Ministerio de Salud de Gaza, cuyos datos reconoce como confiables Naciones Unidas. El Ejército israelí reportó cinco militares muertos en el mismo periodo.
"La única vía a seguir"
Nikolaï Mladenov, representante del Consejo de Paz para Gaza, defendió el acuerdo y lo calificó como "la única vía a seguir" para evitar un ataque de la magnitud del 7 de octubre de 2023. También señaló que hay conversaciones activas con Israel sobre la implementación del plan y expresó esperanza en alcanzar "una salida positiva para todos".
El propio Netanyahu, a pesar del rechazo, reconoció que los dos gobiernos siguen hablando. Describió a Trump como su "mayor amigo en la Casa Blanca" y admitió que algunas propuestas del plan "son aceptables" para Israel, aunque otras no. "Sabemos cómo mantenernos firmes en estos asuntos", señaló.
¿Qué sigue?
El plan de paz para Gaza sigue técnicamente vivo, pero sin el respaldo israelí no hay avance posible. La presión sobre Netanyahu aumenta desde Washington y desde el propio Hamás, mientras el reloj corre y los civiles en el territorio palestino siguen atrapados en el fuego cruzado diplomático. La próxima señal clave vendrá de las negociaciones que, según Mladenov, continúan entre Israel y los implementadores del acuerdo.



