60 mujeres trans en cárceles de Paraguay denuncian violencia, extorsión y atención médica "insuficiente"
Un diagnóstico penitenciario reveló que el 100% de las entrevistadas calificó la atención de salud como básica o insuficiente, y que todas compartieron celdas incluso con hombres.

Unas 60 mujeres trans en cárceles de Paraguay entre 2020 y 2026 denunciaron ser víctimas de violencia, exclusión y discriminación en los centros penitenciarios, según un estudio difundido este lunes por el estatal Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP). El panorama que describe el informe es contundente: el 100% de las entrevistadas calificó la atención de salud como "básica o insuficiente".
El estudio, denominado Diagnóstico Penitenciario Trans y elaborado por la organización Casa Diversa, identificó demoras prolongadas en la atención médica, falta de confidencialidad en temas de salud sexual y deficiencias en la entrega de medicamentos como los problemas más recurrentes en el sistema penitenciario paraguayo.
Celdas con hombres, extorsión y violencia física
Todas las mujeres trans entrevistadas pasaron por celdas compartidas, incluso con hombres. El informe también documenta traslados sin previo aviso, extorsiones dentro de los recintos para "acceder a celdas consideradas seguras", episodios de violencia física y verbal, y situaciones de explotación sexual.
La representante de Casa Diversa, Yren Noriega, explicó a EFE que las mujeres trans son recluidas en penitenciarías de varones y que "no se cumple" un protocolo del Ministerio de Justicia que establece su separación en pabellones diferenciados. Según Noriega, esos pabellones exclusivos permiten un "menor riesgo" de abusos sexuales, violencia y discriminación.
Solo el 8.3% accedió a educación dentro de los recintos
El estudio revela además que apenas el 8.3% de las mujeres trans consultadas tuvo acceso a espacios educativos dentro de los reclusorios. Noriega también denunció la ausencia de un programa de reinserción social enfocado en este grupo, que —según afirmó— vive en condiciones "inhumanas" y de hacinamiento en las cárceles paraguayas.
De acuerdo con los registros de Casa Diversa, actualmente unas 30 personas trans se encuentran recluidas en el sistema penitenciario del país.
La activista pide mesa de diálogo con el Estado
Noriega espera que el diagnóstico sirva como "una herramienta para buscar mejorar las condiciones de vida" de las personas trans privadas de libertad. La activista también apuesta por avanzar en la creación de una mesa de diálogo con instituciones del Estado para atender esta problemática.
Por ahora, el informe queda en manos del MNP, el organismo estatal encargado de prevenir la tortura en Paraguay, a la espera de que las autoridades penitenciarias respondan a las denuncias documentadas.



