RD ocupa el quinto lugar mundial en mortalidad por accidentes de tránsito, alertan especialistas en Unapec
Un conversatorio en la Universidad APEC reunió a expertos y legisladores para debatir los retos del transporte, el congestionamiento y la seguridad vial en el país.

República Dominicana ocupa el segundo lugar en América Latina y el quinto a nivel mundial en mortalidad por accidentes de tránsito, con cerca de 28 fallecidos por cada 100,000 habitantes, lo que equivale a un promedio de seis muertes diarias en las carreteras del país. La cifra, citada por el diputado Tobías Crespo durante el conversatorio "Retos del transporte en República Dominicana", organizado por la Universidad APEC (Unapec), desnuda la magnitud de una crisis que va mucho más allá del tapón de la mañana.
El encuentro, celebrado en la Facultad de Humanidades y Derecho de Unapec, reunió al especialista en transporte Federico Milciades Pérez Polanco y al diputado Crespo, representante de la circunscripción número 2 del Distrito Nacional, bajo la moderación de Alejandro Moscoso Segarra, exjuez de la Suprema Corte de Justicia y decano de la Facultad de Derecho de la universidad.
Más de 60,000 vehículos nuevos al año y las vías no dan abasto
Crespo advirtió que el parque vehicular dominicano crece entre 4% y 5% cada año, con la incorporación de más de 60,000 vehículos y unas 200,000 motocicletas anuales, mientras la infraestructura vial no avanza al mismo ritmo. Esa brecha, explicó, alimenta directamente los congestionamientos recurrentes que asfixian el Gran Santo Domingo, Santiago y las zonas turísticas de Punta Cana y Bávaro.
El ingeniero Pérez Polanco respaldó ese diagnóstico con números concretos: de aproximadamente 3.1 millones de viajes diarios en el país, los vehículos privados representan alrededor del 41%, una proporción que presiona la infraestructura vial más allá de su capacidad. Para el especialista, quien en 1978 dirigió la entonces Oficina Nacional de Transporte Terrestre (Onatrate), la salida pasa por cambiar progresivamente el modelo de movilidad y ofrecer alternativas de transporte colectivo eficientes y organizadas.
El rector de Unapec pide educación vial desde la escuela
El magíster Erik Pérez Vega, rector de Unapec, dio apertura al conversatorio y fue directo: "Tenemos que mejorar la educación vial a nivel de las escuelas y seguir promoviendo el manejo defensivo". Pérez Vega también manifestó satisfacción por las inversiones en curso en transporte colectivo, entre ellas el monorriel de Santiago, la expansión de la Línea 2 del Metro de Santo Domingo y el proyecto del tren interurbano hacia Boca Chica, aunque advirtió que esas obras deben ir acompañadas de una planificación integral.
El "concho" en la mira y sanciones más duras sobre la mesa
El diputado Crespo planteó eliminar progresivamente el sistema informal de transporte conocido como "concho" y sustituirlo por un modelo organizado, regulado y articulado. En materia de sanciones, fue contundente: "Yo creo que esto se trata de salvar vida y en esto, por un lado, educo, te capacito, te concientizo, pero por el otro lado si te me sale de la raya te aplico el garrote".
Entre las conductas señaladas como más peligrosas figuran las carreras ilegales, el cruce de semáforos en rojo, el exceso de velocidad y la conducción bajo los efectos del alcohol o sustancias controladas. Crespo propuso, además, que ciertas infracciones graves tengan consecuencias penales más severas y sean consideradas circunstancias agravantes en los casos de muertes provocadas por accidentes de tránsito.
Una estrategia integral, la única salida
Los participantes coincidieron en que ninguna medida aislada resolverá el problema. La hoja de ruta que emergió del conversatorio combina transporte público de calidad, educación vial como asignatura obligatoria en todos los niveles del sistema educativo, mayor fiscalización, tecnología, planificación urbana y sanciones efectivas. También se propuso que las empresas privadas implementen planes de seguridad vial laboral para proteger a sus empleados tanto en el trabajo como en sus desplazamientos diarios.
Lo que queda por definir es cuándo y cómo el Congreso y el Poder Ejecutivo convertirán estas propuestas en políticas concretas. Por ahora, las seis muertes diarias en las vías dominicanas siguen siendo el dato más urgente sobre la mesa.



