María Montez: 75 años sin la dominicana que puso a RD en el mapa de Hollywood
Nacida en Barahona en 1912, la "Reina del Technicolor" conquistó el cine de los años 40 y sigue siendo uno de los nombres más grandes que ha dado República Dominicana al mundo.

María Montez, la dominicana que Hollywood nunca olvidó, cumple 75 años de su partida este septiembre, y su historia sigue siendo tan grande como las pantallas que alguna vez iluminó. Nacida en Barahona el 6 de junio de 1912 con el nombre de María África Gracia Vidal, esta mujer de raíces dominicanas se convirtió en una de las figuras más reconocidas del cine internacional de los años 40.
Su determinación la llevó hasta Estados Unidos, donde construyó una carrera que pocas actrices latinoamericanas de su época pudieron igualar. En una industria donde las puertas para las mujeres de origen hispano estaban casi cerradas, Montez las abrió de par en par.
La "Reina del Technicolor" que salió de Barahona
El color fue el elemento que definió su era. Sus personajes, sus vestuarios y las grandes producciones en que participó le ganaron el título que la historia le reservó: la "Reina del Technicolor". Películas como Arabian Nights, Cobra Woman, Ali Baba and the Forty Thieves, White Savage y Sudan forman el núcleo de una filmografía que la convirtió en uno de los rostros más llamativos del Hollywood de los 40.
Su imagen, elegancia y presencia en pantalla la destacaron especialmente en el género de aventuras y fantasía, donde reinó sin competencia.
Una vida tan intensa como sus películas
María Montez tuvo dos esposos a lo largo de su vida. Primero el banquero irlandés William G. McFeeters, con quien se casó en su juventud. Luego el actor francés Jean-Pierre Aumont, con quien contrajo matrimonio en 1943 y con quien tuvo una hija: María Cristina Aumont, quien más tarde se hizo conocida como la actriz Tina Aumont.
Tras su etapa en Hollywood, Montez continuó su carrera en Europa y se vinculó al mundo cultural y artístico francés, demostrando que su talento no tenía fronteras geográficas.
Una partida que llegó demasiado pronto
El 7 de septiembre de 1951, María Montez perdió la vida en Suresnes, Francia. Tenía apenas 39 años. Su partida puso fin de forma inesperada a una carrera que todavía tenía mucho por ofrecer, pero su trayectoria ya había dejado una huella imborrable en el cine internacional.
Fue pionera en un momento en que ser latina en Hollywood era una desventaja, no un atributo. Lo que logró, lo logró a puro talento y determinación.
75 años después, el nombre no se borra
Siete décadas y media después, María Montez dominicana sigue siendo referencia en conversaciones sobre las grandes figuras del cine clásico. Su legado no es solo cinematográfico: es el de una mujer que puso a República Dominicana en el mapa del mundo, mucho antes de que eso fuera tendencia.
Su historia permanece como recordatorio de que el talento dominicano no tiene techo, y de que Barahona, esa ciudad del sur que muchos ignoran, le regaló al mundo una de sus estrellas más brillantes.



