ONU exige a EE.UU. detener deportaciones a países de riesgo, incluyendo Haití
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos alertó que 23 migrantes han fallecido bajo custodia estadounidense en 2026 y pidió garantías legales antes de cualquier expulsión.

Las deportaciones de migrantes hacia países donde puedan enfrentar violencia o daños irreparables deben detenerse de inmediato. Eso fue lo que exigió este lunes Volker Türk, alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, directamente a Estados Unidos, en un llamado que incluye explícitamente a Haití como destino de preocupación.
Türk lanzó la advertencia durante la inauguración de la 63.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde volvió a poner el foco sobre las políticas migratorias aplicadas por la administración estadounidense.
23 fallecidos bajo custodia migratoria en 2026
El alto comisionado reveló que, desde su última presentación sobre el tema a finales de junio, cuatro personas más han perdido la vida bajo custodia migratoria en Estados Unidos, llevando el total a 23 muertes registradas durante 2026. Ante esa cifra, Türk exigió que se determinen las responsabilidades legales y que las autoridades investiguen a fondo las circunstancias de cada fallecimiento.
La ONU ha expresado reiteradamente su preocupación por las condiciones en que permanecen algunos migrantes detenidos, así como por las dificultades que enfrentan para impugnar una orden de expulsión antes de que esta sea ejecutada.
Guantes eléctricos y el riesgo de más violencia
Türk también cuestionó los planes para equipar a agentes migratorios estadounidenses con guantes capaces de administrar descargas eléctricas. El funcionario advirtió que ese tipo de herramientas podría elevar los niveles de violencia durante los operativos de inmigración y pidió que cualquier medida adoptada respete los estándares internacionales de derechos humanos, evitando el uso desproporcionado de la fuerza.
Proceso legal justo, la exigencia central
Más allá de los casos de fallecimiento, el alto comisionado reclamó que las autoridades estadounidenses garanticen un proceso legal y justo antes de ejecutar las deportaciones de migrantes hacia terceros países, especialmente cuando existen dudas sobre la seguridad que encontrarán una vez trasladados.
Las declaraciones llegan en un momento en que organismos internacionales mantienen vigilancia estrecha sobre las expulsiones hacia países donde los migrantes podrían quedar expuestos a persecución, violencia o condiciones que comprometan su integridad. Para República Dominicana, que comparte isla con Haití y gestiona su propio flujo de deportaciones y retornos, el debate sobre cómo y hacia dónde se deporta es un tema con implicaciones directas en la política fronteriza nacional.
Lo que falta por saber es si la administración estadounidense responderá formalmente al llamado de la ONU o si continuará con su actual política migratoria sin modificaciones. La presión internacional, por ahora, va en aumento.



