República Dominicana sale del mapa del hambre de la FAO
El presidente Luis Abinader anunció ante la FAO en Roma que el país redujo la prevalencia del hambre de 21.3% a menos del 2.5%, logrando salir por primera vez de esa clasificación mundial.

República Dominicana salió por primera vez del mapa del hambre de la FAO, según anunció este lunes 12 de octubre el presidente Luis Abinader en un discurso ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, celebrado en Roma, Italia.
"Combatir el hambre nunca ha sido para mí una política social más. Es una obligación moral… Mi país, la República Dominicana, ha salido oficialmente del mapa del hambre de la FAO", declaró Abinader ante delegaciones internacionales y autoridades del organismo.
La cifra que lo dice todo
El informe más reciente de la FAO, correspondiente al período 2023-2025, registra que la República Dominicana redujo la prevalencia del hambre desde el 21.3% reportado entre 2004 y 2006 hasta menos del 2.5%, un descenso de casi 20 puntos porcentuales en dos décadas. Ese umbral por debajo del 2.5% es el que saca al país de la clasificación de naciones con hambre significativa.
"Nuestro país redujo la prevalencia de la subalimentación del 21.3% en el 2026 a menos del 2.5% en el 2025. Detrás de esa distancia hay años de esfuerzo y una decisión: hacer de la alimentación digna un derecho efectivo", subrayó el mandatario.
Para Abinader, el dato va más allá de una cifra estadística: significa que más dominicanos pueden "pensar no solamente en sobrevivir hoy, sino en construir mañana".
Dos pilares: producción y poder de compra
El presidente explicó que la estrategia de su Gobierno descansó en dos ejes principales: aumentar la disponibilidad de alimentos a través del apoyo a los productores agropecuarios, y mejorar la capacidad de compra de las familias dominicanas.
Abinader destacó que el país logra abastecer más del 85% de su demanda interna de alimentos, un hecho notable para una nación insular. "A nuestros productores que se levantan antes que el sol y abastecen más del 85% de la demanda nacional de alimentos a pesar de ser nosotros una pequeña isla", dijo en su discurso.
El mandatario fue cuidadoso en señalar que este logro no le pertenece a un gobierno ni a un presidente, sino a todo el país: a los trabajadores del campo, las instituciones públicas y las organizaciones comunitarias que sostienen la cadena alimentaria.
Más allá del logro: la advertencia que lanzó Abinader
Con el reconocimiento en mano, Abinader aprovechó el escenario internacional para lanzar un mensaje de fondo: el crecimiento económico no vale nada si no cambia la vida de la gente.
"De poco sirve crecer si ese crecimiento no cambia la vida de la gente. De poco sirve aumentar la riqueza de un país si esa riqueza convive indiferente con el hambre", puntualizó ante las delegaciones reunidas en Roma.
El presidente cerró su intervención ofreciendo la experiencia y cooperación técnica dominicana a otras naciones en desarrollo, con el argumento de que "ningún país debería enfrentar solo una tarea que comprometa la dignidad humana". Afirmó que su mayor orgullo personal siempre será haber contribuido a que República Dominicana saliera del mapa del hambre.
¿Qué sigue?
El reto ahora es consolidar los avances. Mantenerse fuera del mapa del hambre exige sostener los niveles de producción agrícola, proteger el poder adquisitivo de las familias más vulnerables y blindar la seguridad alimentaria frente a shocks externos como sequías, huracanes y crisis de precios globales.



