JCC 2026 generan impacto económico de hasta US$500 millones para RD
El análisis del economista Félix Santana García detalla cómo los Juegos Centroamericanos y del Caribe dejaron infraestructura, divisas y marca país con un retorno multiplicador de 2.8 por cada dólar invertido.

El impacto económico JCC 2026 alcanzó cifras preliminares de entre US$480 y US$500 millones, según el análisis del economista Félix Santana García publicado en El Día. Frente a una inversión estatal de US$170 millones, el retorno multiplicador fue de 2.8 por cada dólar puesto por el Estado dominicano — lo que convierte a los juegos, a juicio del analista, en un acelerador del crecimiento económico equivalente al 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB).
Los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 se celebraron del 24 de julio al 8 de agosto con la participación de 37 naciones y 5,500 atletas. Fue la cuarta vez que República Dominicana acogió este evento, el primero en 1974, cuando se inauguró el Centro Olímpico y el país cosechó 9 medallas de oro. En esta edición, cien años después del debut de la competencia en México, la delegación dominicana se alzó con 46 medallas de oro.
Hoteles al 95% y US$190 millones en solo 15 días
Durante julio y agosto de 2026, Santo Domingo operó a plena potencia. Los hoteles de la capital registraron una ocupación del 95%, mientras que restaurantes, empresas de transporte y el sector turístico en general atendieron a unos 50,000 visitantes de 37 países, más 8,000 delegados. En apenas 15 días, esas actividades combinadas generaron ingresos por US$190 millones, de acuerdo con cifras preliminares citadas por Santana García.
Los sectores con mayor impacto directo fueron construcción y hotelería, que concentraron el 60% del beneficio económico. Solo en obras civiles, las faenas entre 2025 y 2026 emplearon a más de 20,000 trabajadores con una nómina estimada en US$270 millones.
Las pymes y el comercio informal también ganaron
No todo el dinero fluyó hacia las grandes empresas. Las pymes de Santo Domingo — colmados, transporte público, comercio al detalle — registraron un consumo récord. Los vendedores informales de yaniqueques, frío-frís, pasteles y pollos fritos, entre otros, "hicieron su agosto", señala el economista: o sea, que el dinero de 50,000 turistas llegó también a los bolsillos de la economía popular.
El país aprovechó además el evento para ejecutar un piloto 100% digital, logrando bancarizar a más de 150,000 turistas, comerciantes y deportistas en los 15 días de competencia, un hito en inclusión financiera.
Un legado que debe durar hasta 2036
Santana García subraya que el verdadero reto comienza ahora: preservar y darle uso racional a las instalaciones deportivas nuevas y remozadas, que tienen una vida útil proyectada de más de 20 años. Si se conecta la gestión postjuegos con la Meta RD 2036, el economista estima que el movimiento económico podría superar los US$500 millones y posicionar a República Dominicana como hub deportivo y turístico del Caribe.
Para lograrlo, el análisis propone la creación de un patronato, liga, escuelas o institución público-privada que conserve en óptimas condiciones las instalaciones, garantice la formación de nuevos atletas y evite que la infraestructura se deteriore por falta de mantenimiento planificado — el talón de Aquiles histórico de proyectos similares en la región.
La marca país, el mayor trofeo
Más allá de las medallas y los números, Santana García destaca que República Dominicana demostró capacidad para organizar eventos de talla mundial con transparencia y visión digital. "Los juegos 2026 han sido rentables, factibles y estratégicos. Han dejado infraestructura, divisas y marca país", concluye el economista. Esa reputación, sostiene, es el imán más poderoso para atraer más turismo e inversión extranjera en los años por venir.



