Honduras pide a EE. UU. revisar caso por caso la situación de más de 55,000 hondureños con TPS
El presidente Asfura culpó al gobierno anterior de Castro por las "malas relaciones bilaterales" que, según él, aceleraron la cancelación del programa migratorio.

Más de 55,000 hondureños con TPS enfrentan la amenaza de deportación luego de que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) confirmara la cancelación del Estatus de Protección Temporal para Honduras y otras once naciones. Ante eso, el presidente hondureño Nasry "Tito" Asfura salió este lunes a pedirle a Washington que analice cada caso antes de proceder con retornos forzosos.
"Le hemos pedido al Gobierno americano que analice cada caso porque son personas que tienen tres y cuatro décadas de estar en Estados Unidos", subrayó Asfura en rueda de prensa celebrada en Puerto Cortés, en el Caribe hondureño.
El DHS fijó la línea: sal o serás deportado
El DHS no dejó espacio para interpretaciones. En un mensaje publicado en redes sociales, el organismo federal fue directo: "La terminación del Estatus de Protección Temporal ahora es efectiva para los siguientes países. Para aquellos con TPS terminado: salga ahora o sea deportado."
La cancelación del TPS para Honduras llega con décadas de historia detrás. El país centroamericano recibió el beneficio por primera vez en enero de 1999, después de que el huracán Mitch devastara Centroamérica a finales de 1998, dejando miles de muertos y una destrucción masiva. Desde entonces, el programa fue renovado sucesivamente, permitiendo a ciudadanos hondureños permanecer y trabajar legalmente en suelo estadounidense.
Asfura culpa al gobierno de Castro por el deterioro
El mandatario hondureño, quien asumió el cargo el pasado 27 de enero de 2026, no dudó en señalar a su antecesora, Xiomara Castro (2022-2026), como responsable del deterioro de las relaciones bilaterales que, a su juicio, influyeron directamente en la pérdida del TPS para los hondureños.
Asfura reconoció que la decisión final recae en la política migratoria y los tribunales de Estados Unidos, pero insistió en que las "malas relaciones" de los últimos cuatro años pesaron negativamente sobre la situación de los más de 55,000 beneficiarios.
"Ciudadanos ejemplares" con décadas de vida construida en EE. UU.
El presidente defendió con fuerza el perfil de los hondureños con TPS, describiendo a un grupo que no es recién llegado ni desconocido para el sistema americano. "Son gente de bien que tienen tres y cuatro décadas de vivir en Estados Unidos, que trabajan, que tienen inversiones. Ciudadanos ejemplares que trabajan y se han adaptado y han respetado las leyes americanas", enfatizó Asfura.
El mandatario argumentó que ese arraigo —familias, negocios, décadas de contribución fiscal— debe ser tomado en cuenta antes de ejecutar cualquier deportación masiva.
Honduras se prepara para recibirlos, si llega el caso
Asfura no solo habló de evitar la deportación: también planteó un escenario de retorno y cómo convertirlo en oportunidad. "Tenemos que prepararnos, tenemos que acogerlos aquí, si así fuera el caso, al final, para abrirle las puertas", manifestó.
El presidente planteó identificar a los hondureños que regresarían, cuánto tiempo estuvieron en Estados Unidos y qué inversiones desarrollaron allá, con el fin de facilitar su incorporación a la economía hondureña. A su juicio, personas con décadas de experiencia laboral y empresarial en EE. UU. podrían convertirse en un activo para atraer capital y conocimientos al país.
Lo que queda por definir es si Washington escuchará el llamado de Tegucigalpa. Por ahora, el DHS mantiene su postura firme y el reloj corre para los hondureños con TPS que permanecen en territorio estadounidense.
Con información de Noticias SIN.



