Venezuela llegaría a elecciones en 2027 bajo el plan de Trump
Washington detalla una ruta por etapas: renovar el Tribunal Supremo y el Consejo Electoral antes de que Delcy Rodríguez ceda la presidencia y se convoquen nuevos comicios.

El cronograma que maneja Washington para Venezuela apunta a elecciones en 2027, pero con una condición que nadie puede saltarse: primero hay que reconstruir las instituciones que deben organizarlas. Así lo expuso un alto funcionario del Departamento de Estado este lunes 26 de octubre en una rueda de prensa telefónica, cuyo contenido difundió la agencia EFE.
El plan que respalda la administración Trump tiene tres engranajes. Primero, conformar un nuevo Tribunal Supremo de Justicia antes de que cierre 2026. Segundo, reorganizar el Consejo Nacional Electoral. Tercero, y solo después de ambos pasos, Delcy Rodríguez declararía la falta absoluta en la presidencia encargada, lo que activaría un plazo legal de seis meses para convocar y celebrar comicios presidenciales.
La lectura legal que abre el camino a las urnas
La secuencia no es caprichosa: responde a cómo el gobierno de Trump interpreta la legislación venezolana. Según esa lectura, la declaración de falta absoluta por parte de quien ejerce la presidencia pone en marcha automáticamente el contador de seis meses para ir a elecciones. El funcionario estadounidense precisó además que los trabajos para integrar las nuevas autoridades judiciales y electorales ya están en marcha.
El objetivo final, según el Departamento de Estado, es llegar a un proceso electoral con condiciones que todas las partes puedan reconocer como válidas. Washington usará su influencia sobre las autoridades interinas para empujar en esa dirección.
La oposición negocia con un esquema parecido
La hoja de ruta que defiende Estados Unidos no difiere mucho de lo que plantea la dirigente opositora Dinorah Figuera, quien lidera la delegación de la Asamblea Nacional electa en 2015 en las mesas de negociación con el chavismo. Figuera ha propuesto también que el Tribunal Supremo quede renovado antes de que termine este año, seguido por el Consejo Electoral, aunque sin fijar una fecha concreta para ese segundo paso.
Que Washington y la oposición coincidan en el esquema no significa que la transición marche sin fricciones. La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses abrió el proceso, pero los cuestionamientos por su ritmo lento no han parado. La administración Trump ha respondido defendiendo una estrategia de tres fases y pidiendo que se le dé tiempo.
Un plan, no una fecha en el calendario
El propio Departamento de Estado fue cuidadoso en marcar la diferencia: la eventual salida de Rodríguez de la presidencia es todavía una propuesta dentro de una negociación en curso, no un acuerdo firmado ni una fecha electoral oficialmente establecida. El camino hacia elecciones en 2027 existe sobre el papel, pero depende de que las negociaciones políticas avancen al ritmo que exige el calendario.
Lo que viene ahora es verificar si el primer hito se cumple: conformar el nuevo Tribunal Supremo antes de diciembre de 2026. Si ese paso se atrasa, todo lo que viene después, el Consejo Electoral, la falta absoluta y los seis meses de campaña, se corre también hacia adelante.



