Tribunal de apelaciones rechaza deportaciones a terceros países sin aviso previo
Un panel de tres jueces falló por unanimidad que la política de Trump viola el derecho de los migrantes a impugnar su destino de deportación antes de ser expulsados.

Las deportaciones a terceros países sin notificación previa recibieron un golpe judicial este viernes 18 de septiembre: el Primer Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos falló por unanimidad contra la política del presidente Donald Trump que permitía al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) expulsar a migrantes a países distintos a los indicados en su orden de deportación, sin avisarles ni darles oportunidad de objetar.
El panel de tres jueces confirmó en gran medida la decisión de un tribunal inferior del Distrito Federal en Massachusetts, que ya había declarado ilegal esa norma el año pasado.
La norma que los jueces tumbaron
La política en cuestión establecía que el ICE no estaba obligado a informar a los extranjeros sobre su destino de deportación, siempre que el gobierno receptor garantizara que los deportados no serían perseguidos ni torturados. Para el panel de apelaciones, esa lógica no se sostiene.
"El derecho de una persona a impugnar su traslado a un país, basándose en el temor a sufrir persecución en dicho país, carece de valor si no se le notifica previamente el destino previsto para el traslado y no se le brinda una oportunidad real de impugnar ese destino", escribió el juez Seth Aframe en nombre del panel.
Aframe también subrayó que tanto la ley como los reglamentos vigentes contemplan procedimientos de audiencia para solicitudes basadas en el temor a la persecución, sin que exista ninguna excepción para los traslados a terceros países. "Rechazamos los intentos del Departamento de Seguridad Interna de inventar tal excepción de la nada", sentenció el panel.
Trump ya fue a la Corte Suprema y lo volverá a hacer
Este no es el primer choque judicial del gobierno de Trump sobre este tema. El mandatario ya recurrió a la Corte Suprema durante el litigio en curso, y el máximo tribunal le permitió continuar temporalmente con las deportaciones a terceros países mientras el caso seguía su curso en los tribunales inferiores.
Ahora, con el fallo adverso del panel de apelaciones, se espera que la Casa Blanca repita la misma estrategia y acuda de nuevo a las instancias más altas del sistema judicial para intentar revertir la decisión.
Qué sigue para los migrantes afectados
El fallo es una victoria procesal para los migrantes que enfrentan expulsión a países donde temen persecución, pero la batalla legal está lejos de terminar. Mientras el gobierno de Trump busca la vía para apelar, la política de deportaciones a terceros países queda en entredicho, y los tribunales seguirán siendo el campo donde se defina su futuro. La próxima movida de la Casa Blanca marcará si el caso regresa a la Corte Suprema en las próximas semanas.



