Lula gana un cuarto mandato en Brasil con 51.76% de los votos
El Tribunal Superior Electoral declaró la elección "matemáticamente definida" antes de cerrar el conteo. Lula derrotó al senador Flávio Bolsonaro por más de 4.3 millones de votos.

Luiz Inácio Lula da Silva se aseguró un cuarto mandato en Brasil este domingo 25 de octubre, al imponerse en segunda vuelta sobre el senador Flávio Bolsonaro con el 51.76% de los votos válidos. El Tribunal Superior Electoral (TSE) declaró la contienda "matemáticamente definida" incluso antes de completar el escrutinio total.
Con el 99.83% de las actas contabilizadas, Lula acumuló 64,120,476 sufragios frente a los 59,759,548 de Bolsonaro, quien obtuvo el 48.24%. La diferencia entre ambos candidatos alcanzó los 4,360,928 votos, un margen que el TSE consideró irreversible para proclamar al líder del Partido de los Trabajadores (PT) como ganador.
El TSE cierra la incertidumbre antes de terminar el conteo
El anuncio anticipado del organismo electoral puso fin a horas de tensión en las que Lula fue ampliando gradualmente su ventaja. La frase del TSE fue precisa: la elección estaba "matemáticamente definida", lo que significaba que ninguna acta pendiente podía cambiar el resultado.
Este cuarto mandato no tiene precedentes en la trayectoria política reciente de Lula. El líder del PT, que ya gobernó Brasil entre 2003 y 2010, vuelve al poder para un período que se extenderá de 2027 a 2030.
Más de 128 millones de brasileños votaron
La participación fue alta: el 80.79% del padrón electoral acudió a las urnas, lo que equivale a 128,027,037 votantes. La abstención fue de 19.21%, con 30,437,339 personas que no ejercieron su derecho al voto.
El TSE también reportó 123,880,024 votos válidos, además de un 1.12% de votos en blanco y un 2.12% de votos nulos.
Lo que sigue: el camino a 2027
Con la reelección confirmada, Lula se prepara para iniciar su nuevo período de gobierno en 2027. Lo que queda por definir es cómo reaccionará el entorno político de Flávio Bolsonaro ante el resultado y si habrá impugnaciones formales al proceso, algo que el TSE anticipó al certificar la victoria antes del cierre definitivo del conteo.



