INABIE suspende más de 40 cocinas escolares adjudicadas hace apenas tres semanas
El director ejecutivo del INABIE confirmó la medida tras las investigaciones de N Investiga sobre el proceso de contratación de suplidores del almuerzo escolar.

Las cocinas escolares del INABIE están en el ojo del huracán: el propio director ejecutivo de la institución confirmó este viernes que más de 40 cocinas escolares del INABIE, adjudicadas hace apenas tres semanas para suplir el almuerzo a estudiantes del sistema educativo público, han sido suspendidas.
La confirmación llegó de boca del director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil, Adolfo Pérez de León, durante una entrevista con la periodista Edith Febles, en la que respondió a los cuestionamientos sobre el proceso de contratación de los suplidores del almuerzo escolar.
La cita que lo dice todo
"Ya hemos suspendido más de 40 cocinas de las mismas que adjudicamos hace apenas tres semanas", declaró Pérez de León sin rodeos.
La velocidad de la decisión llama la atención: adjudicadas y canceladas en menos de un mes. Eso plantea preguntas directas sobre qué falló en el proceso de selección y quién firmó las adjudicaciones.
N Investiga prendió la mecha
La suspensión de las cocinas escolares se produce directamente después de las investigaciones del equipo de N Investiga, el programa de la periodista Nuria Piera, que puso la lupa sobre el proceso de adjudicación de los contratos destinados a suplir el almuerzo escolar en los centros públicos del país.
Según lo informado por De Último Minuto, Pérez de León confirmó la medida durante la entrevista, pero no ofreció detalles sobre las razones particulares que motivaron la suspensión de cada una de las cocinas involucradas.
Lo que el INABIE no dijo
Hay dos vacíos importantes que la institución dejó sin responder: no se especificaron los nombres de los establecimientos suspendidos ni las localidades donde operaban. Tampoco se explicó qué pasará con los estudiantes que dependían de esas cocinas para recibir su almuerzo diario.
Esa falta de transparencia es parte del problema. Cuando se adjudican contratos con fondos públicos y luego se cancelan en semanas, el sistema educativo no puede quedarse sin una respuesta clara sobre qué comió o dejó de comer esa franja de niños.
¿Qué sigue?
Hasta ahora, el INABIE no ha publicado un listado oficial de las cocinas escolares suspendidas ni ha anunciado un plan de sustitución para garantizar el almuerzo escolar en las escuelas afectadas. La presión de N Investiga y de la opinión pública hace difícil que la institución pueda mantener el silencio por mucho tiempo. La pregunta que queda en el aire: ¿quién aprobó esas adjudicaciones y bajo qué criterios?



