EE.UU. retira a su diplomático de Nicaragua tras el veto a su embajadora
Washington llamó a consultas al encargado de Negocios Elias Baumann después de que Daniel Ortega rechazara las credenciales de Natasha Franceschi, ratificada por el Senado el 30 de septiembre.

Estados Unidos retiró este martes a su diplomático de Nicaragua tras el veto a su embajadora: el secretario de Estado Marco Rubio ordenó llamar a consultas en Washington al encargado de Negocios de la embajada estadounidense en Managua, Elias Baumann, luego de que el presidente Daniel Ortega denegara las credenciales de Natasha Franceschi como nueva embajadora del país norteamericano en Nicaragua.
El Departamento de Estado dejó claro que la medida fue tomada por instrucción directa de Rubio y calificó la decisión de Ortega como una demostración de «total falta de voluntad para entablar un diálogo diplomático productivo».
El comunicado que acusa a Ortega y Murillo de "hipocresía"
En su comunicado, el Departamento de Estado responsabilizó tanto a Ortega como a su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, del rechazo a Franceschi, a quien describió como «una diplomática de carrera de alto nivel y sumamente cualificada». La nota señaló que la denegación «pone de manifiesto la hipocresía de su retórica de respeto mutuo y su afán por montar un espectáculo político a costa del pueblo nicaragüense».
El Senado de Estados Unidos había ratificado a Franceschi el pasado 30 de septiembre como nueva embajadora en Nicaragua. El país lleva sin embajador acreditado en Managua desde 2023.
La OEA ya había exigido elecciones y liberación de presos políticos
La negativa nicaragüense a aceptar a Franceschi salió a la luz el 2 de octubre, cuando el subsecretario de Estado Christopher Landau la reveló durante una reunión extraordinaria de cancilleres de la Organización de los Estados Americanos (OEA) celebrada en Washington.
En esa sesión, la OEA aprobó por unanimidad una resolución que exige a Nicaragua la celebración de elecciones, la liberación incondicional de presos políticos, la restauración de la separación de poderes y la devolución de la nacionalidad a las personas que fueron despojadas de ella. La resolución se produjo después de que Ortega anunciara que no habría más comicios en el país. Sin embargo, el texto no incluye la imposición de sanciones concretas contra Ortega ni Murillo.
El jefe de la OEA pide sanciones que no golpeen al pueblo
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, afirmó que es «urgente» que Nicaragua recupere el orden constitucional y llamó a los estados miembros a actuar con herramientas como sanciones económicas focalizadas que no afecten a la población en general, además de restricciones financieras y de viaje para ciertas autoridades del régimen.
La crisis diplomática entre Washington y Managua se profundiza en un momento en que el régimen de Ortega ya acumulaba años de aislamiento internacional. El siguiente paso estará en si los estados miembros de la OEA y el propio gobierno de EE.UU. deciden avanzar hacia sanciones individuales contra los funcionarios nicaragüenses responsables, o si la presión se mantiene en el plano retórico.



