Trump llama "estúpido" a Obama tras burlas sobre la Casa Blanca
El expresidente comparó las remodelaciones de Trump con la decoración de una cadena de restaurantes, y el republicano no tardó en contraatacar: lo llamó "estúpido" y "pésimo presidente".

El último round entre Donald Trump y Barack Obama se peleó a distancia y con micrófonos abiertos. Trump responde a Obama este lunes 27 de octubre con una andanada de insultos públicos, luego de que el expresidente demócrata ridiculizara las reformas en la Casa Blanca frente a una multitud en Ohio. El cruce llega a poco más de una semana de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
Todo arrancó el sábado durante un mitin en Ohio, donde Obama sacó su lado más mordaz. Con ironía ante el público, describió las remodelaciones ordenadas por Trump en la residencia presidencial como algo digno de The Cheesecake Factory, una cadena estadounidense conocida por su decoración dorada y recargada. "Tiene la Casa Blanca como si Sadam Huseín hubiera abierto un Cheesecake Factory. Oro por todas partes. ¿Qué pasa con tanto oro?", soltó Obama entre carcajadas del auditorio.
El expresidente fue más allá del chiste decorativo y apuntó al bolsillo de los votantes: "Así que está claro que no está centrado en hacer bajar los precios", dijo, aterrizando la crítica en el tema económico que más preocupa al electorado.
Las reformas que desataron la tormenta
Las obras que Obama puso en la mira incluyen un helipuerto en el jardín sur, la pavimentación del Jardín de las Rosas y la construcción de un salón de baile dentro de la propiedad presidencial, proyectos impulsados por el actual inquilino de la Casa Blanca.
La respuesta de Trump: sin filtros
Trump respondió a periodistas mientras viajaba a Misisipi para un acto de campaña. Lejos de ignorar los comentarios, los desmontó con su estilo habitual. "Obama no es un tipo listo", afirmó, para después agregar que solo alguien carente de criterio podría haber gestionado el país como él lo hizo. Defendió las obras argumentando que la Casa Blanca es "un símbolo de Estados Unidos" que merece ser "debidamente mantenido y pintado". Y cerró con remate directo: "Que digas que es una Cheesecake Factory solo demuestra por qué fuiste un pésimo presidente."
Bessent va al Cheesecake Factory en persona
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, decidió entrar al debate a su manera: se presentó este lunes en un local de The Cheesecake Factory cercano a la Casa Blanca, pidió una hamburguesa con queso y aprovechó para disparar contra Obama. Señaló que el mismo expresidente que critica la estética ajena es quien encargó el Centro Presidencial Obama, inaugurado el verano pasado en Chicago, al que Bessent describió como un edificio "que parece la tumba de Darth Vader."
El momento político que lo explica todo
El intercambio no es solo entretenimiento político. Las elecciones para renovar el Congreso se celebran el 3 de noviembre, y los sondeos colocan a los demócratas en posición ventajosa, impulsados por el malestar ciudadano con la guerra de Irán y el alto costo de la gasolina y la vida en general. En ese contexto, cada declaración pesa: Trump necesita energizar a su base y Obama quiere recordarle a los votantes demócratas por qué deben ir a las urnas.
Lo que sigue: el resultado del 3 de noviembre dirá quién tuvo la última palabra, más allá de los memes y los micrófonos.



