El terremoto de Panamá destruye un pueblo de 457 años
Un sismo de magnitud 7.7 sacudió La Villa de los Santos el viernes 9 de octubre y derrumbó la torre del campanario de su iglesia colonial, símbolo del Primer Grito de Independencia de Panamá en 1821.

El terremoto de Panamá de magnitud 7.7 partió en segundos lo que cuatro siglos y medio no pudieron borrar. En La Villa de los Santos, un pueblo fundado en 1569 y considerado cuna de la nacionalidad panameña, los vecinos recogen escombros con sus propias manos y lloran frente a lo que queda de su iglesia colonial, su símbolo más querido.
El movimiento telúrico sacudió la zona a las 12:56 hora local del viernes 9 de octubre. La torre del campanario de la iglesia de San Atanasio, cuyas grietas ahora recorren todas las paredes, se desplomó sobre la calle en el instante exacto en que la tierra temblaba con más fuerza.
Un historiador ve caer su historia
Manuel Moreno Arosemena, historiador, vecino y oriundo de La Villa de los Santos, trabajaba ese viernes en uno de los edificios de la plaza central cuando sintió el temblor. Salió corriendo y presenció el momento en que la torre se caía.
"Fue un momento muy triste porque la iglesia es un símbolo (...) queremos mucho este templo por lo que representa sentimentalmente", declaró Moreno a la agencia EFE, sin poder contener las lágrimas.
Los vecinos acordonaron la plaza, pero igualmente entraron a ella, incrédulos ante la destrucción ocurrida en segundos. Un pequeño grupo se agolpó sobre los restos para recoger las conchas relucientes que revestían las paredes de la torre. Están conscientes, dijeron a EFE, de que en el futuro las volverán a incrustar. Las dos campanas de la iglesia ya fueron resguardadas en la casa parroquial.
Casas de cien años, techos caídos
El terremoto de Panamá no perdonó el resto del pueblo. Las calles centrales de La Villa de los Santos, declaradas patrimonio histórico nacional desde mediados del siglo XX, están construidas con casas de quincha, el estilo colonial caracterizado por tejas rojas y pequeños patios delanteros. Ahora esas estrechas vías están bloqueadas por tejas rotas e intransitables.
En una de ellas estaba Alberto Lara, septuagenario nacido y criado en el pueblo, postrado en la puerta de su casa con una mano sobre la cabeza y la otra aferrada al marco. No podía entrar ni quería irse.
"Nunca había sentido eso. Muy fuerte. La casita se vino abajo", lloró Lara con la cabeza gacha. La vivienda, asegura, tiene un centenar de años entre generaciones.
El balance oficial: sin víctimas fatales, cientos de edificaciones dañadas
Según el primer balance oficial, el sismo no dejó víctimas fatales, pero sí alrededor de 30 heridos leves y más de 400 edificaciones dañadas en todo el país. En la provincia de Los Santos, donde también se ubica Tonosí, localidad próxima al epicentro, se reportaron al menos 6 heridos leves, unas 300 personas evacuadas de una comunidad costera por el aumento del nivel del mar, y daños en 14 residencias, cinco hoteles, cuatro hospitales, 22 centros educativos y dos iglesias.
Durante la noche del viernes se registraron más de un centenar de réplicas que impidieron dormir a la población. Muchos pasaron la noche en parques y calles mientras la ayuda humanitaria comenzaba a distribuirse y las autoridades intentaban restablecer el suministro eléctrico.
La pregunta que nadie puede responder todavía
La Villa de los Santos tampoco durmió. Todos pensaban en lo mismo: cómo van a reparar con fondos propios su iglesia, el templo que vio nacer el Primer Grito de Independencia de España el 10 de noviembre de 1821 y que ahora espera entre escombros. Las autoridades panameñas no han anunciado aún un plan de reconstrucción del patrimonio histórico afectado.



