Macron acusa a Trump de manipular las revueltas francesas
El presidente francés señaló desde Doha que dirigentes extranjeros, incluido Trump, difunden imágenes falsas de IA para explotar las protestas violentas que sacuden Francia.

Emmanuel Macron apuntó el dedo directamente contra Donald Trump este miércoles por manipular las revueltas francesas con desinformación, incluidas imágenes generadas por inteligencia artificial que nunca ocurrieron en territorio francés.
El presidente de Francia lanzó la acusación desde Doha, Qatar, donde concluía una gira por Oriente Medio destinada a asegurar el suministro de hidrocarburos para su país. Macron fue cuidadoso: dijo no tener evidencia de "injerencia exterior visible", pero sí de "manipulación extranjera de la información que ha dado lugar a comentarios estúpidos, a la vez que inaceptables, de parte de dirigentes extranjeros".
Trump, señalado por nombre sin ser nombrado
Cuando los periodistas le preguntaron directamente si apuntaba a Trump, que ha usado las protestas dentro de su campaña electoral para agitar el tema de la inmigración, Macron respondió escueto: "Entre otros". El mandatario estadounidense ha aprovechado las imágenes del caos en Francia para reforzar su discurso antiinmigrante ante el electorado americano.
"Hemos visto imágenes de inteligencia artificial que han mostrado escenas que nunca han pasado en Francia", denunció Macron. "Hay gente que ha dicho que hemos sido invadidos por hordas de inmigrantes islamistas, lo cual es totalmente falso", añadió, en referencia directa al tipo de contenido que circula en redes sociales vinculado a figuras cercanas a Trump.
Toques de queda y reunión de inteligencia
Macron no solo habló, también actuó. Convocó para este jueves 22 de octubre una reunión con los servicios secretos para analizar los hechos del pasado fin de semana, cuando asaltos y saqueos sacudieron el centro de varias grandes ciudades francesas. El presidente aseguró que su Gobierno actúa "con transparencia" y que ha ordenado "adoptar todas las medidas para impedir que vuelvan a producirse las escenas inaceptables".
Entre las medidas ya en marcha figuran toques de queda parciales en algunas ciudades, la prohibición de agrupamientos y la restricción de ciertas manifestaciones. Macron descartó por ahora decretar el estado de emergencia, pese a que algunos sectores se lo exigen.
"Los que hablan mal de Francia no quieren a Francia"
El presidente francés no escondió su molestia con los dirigentes que explotan la crisis desde afuera. "En momentos como este se ve quién quiere a Francia y quién no. Los que en estos instantes hablan mal de Francia es que no quieren a Francia. Esa gente me fastidia", afirmó.
Y fue más lejos: "Hay mucha gente que hace campaña a costa de Francia. Cuando ves a gente que está en campaña, en la región o al otro lado del Atlántico, que a veces retoma lo que pasa en la inteligencia artificial o que intenta hacer creer que eso pasa en Francia, quieren hacer campaña a nuestra costa. No necesitamos. Tenemos dificultades que afrontamos metódicamente, con respeto y firmeza. E iremos hasta el final para restablecer el orden."
Qué sigue
La reunión de inteligencia del jueves 22 de octubre será clave para definir si Macron escala o afloja las medidas de seguridad. Por ahora, el estado de emergencia permanece fuera de la mesa, pero la tensión entre París y Washington acaba de subir varios grados, a pocas semanas de las elecciones en Estados Unidos.



