Bukele descarta que los restos en Haití sean sus militares
El mandatario salvadoreño publicó en X que las proporciones físicas de lo encontrado no coinciden con las de los aerotécnicos: entre los fragmentos hay partes de un menor y de una persona de complexión mayor.

Los cuatro aerotécnicos salvadoreños desaparecidos en Haití siguen sin aparecer. El presidente Nayib Bukele descartó este sábado 24 de mayo, vía X, que los restos hallados en Haití sean de sus militares, luego de que una ONG afirmara lo contrario. Su argumento fue directo: las proporciones físicas de los fragmentos no cuadran con las de los soldados.
Bukele precisó que entre el material recuperado figuran restos de un menor de edad y de una persona con una estatura notablemente superior a la de cualquiera de los cuatro integrantes del grupo desaparecido. Con eso, desmontó públicamente la versión de la organización no gubernamental.
Documentos sin dueño claro entre las evidencias
El presidente no se limitó a la negación: difundió fotografías de los objetos que acompañaban los restos. Uno de ellos es una credencial castrense que identifica a Sossal Kamis Alhadj como soldado de rango básico dentro de la Fuerza de Supresión de Bandas de Haití (GSF). La tarjeta incluye foto, el código T-1426 y el tipo de sangre O negativo.
El otro documento es una cédula expedida por la República del Chad. Bukele no explicó a quién pertenece ni en qué condición fue hallada. La publicación tampoco establece si Alhadj figura entre las víctimas ni describe las circunstancias en que falleció.
El paradero de los aerotécnicos sigue sin resolverse
Con esta revelación, la suerte de los cuatro militares salvadoreños continúa siendo una incógnita. La entrega de restos en territorio haitiano no ha servido para cerrar el caso: la identidad completa de las víctimas involucradas no ha sido confirmada por ninguna autoridad.
El telón de fondo es la crisis sin fondo que vive Haití, donde pandillas armadas dominan zonas enteras del país y hacen casi imposible cualquier operación de búsqueda formal. Hasta ahora, ni El Salvador ni ningún organismo internacional ha fijado un plazo para concluir las diligencias de identificación ni ha precisado quién coordinará ese proceso.
Las familias de los aerotécnicos esperan respuestas que, por ahora, no llegan.



