El caso Jet Set llega a juicio con 236 vidas en la balanza
El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, bajo la presidencia de la magistrada Esmirna Gisselle Méndez, asumirá el proceso contra los hermanos Espaillat; la fecha de audiencias se conocerá en cuestión de días.

Cuatro meses después del derrumbe más letal de la historia reciente dominicana, el caso Jet Set tiene ya un tribunal listo para juzgar a los acusados. El Primer Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, presidido por la magistrada Esmirna Gisselle Méndez, fue formalmente designado para conducir el proceso. La cuenta regresiva hacia el juicio oral comenzó.
El siguiente paso es inmediato: la magistrada Méndez emitirá en los próximos días el auto de fijación de audiencia, el documento que estampará fecha y hora de inicio a las actuaciones judiciales. Tras esa resolución, todas las partes serán citadas formalmente para presentar y ventilar los incidentes procesales acumulados desde la instrucción.
La noche del 8 de abril que nadie olvidará
El techo de la discoteca Jet Set cedió en la madrugada del 8 de abril de 2025 mientras el merenguero Rubby Pérez tocaba ante cientos de personas en el local de la avenida Independencia, en Santo Domingo. El colapso se llevó 236 vidas, incluyendo la del propio artista, y mandó a más de un centenar de personas a los hospitales.
Durante varios días, equipos de rescate integrados por paramédicos, militares, agentes policiales y voluntarios peinaron los escombros en busca de sobrevivientes. La magnitud de la tragedia la convirtió de inmediato en un asunto penal: las autoridades abrieron una investigación para determinar si el local operaba en condiciones seguras y quién respondía por eso.
Dolo eventual: la acusación que endurece el caso
Los imputados son los hermanos Antonio Espaillat y Maribel Espaillat, señalados como responsables de la administración del establecimiento. La Fiscalía sostiene que el inmueble presentaba riesgos estructurales que debieron corregirse y que no lo fueron.
Un giro decisivo llegó cuando el juez Franny González Castillo ordenó cambiar la calificación jurídica del expediente: de homicidio involuntario a homicidio y lesiones voluntarias bajo dolo eventual. No es un cambio menor. El dolo eventual implica, en términos jurídicos, que quien actúa conocía el riesgo serio que generaba su conducta y aun así no detuvo la operación del local. Esa distinción eleva tanto la gravedad del cargo como las consecuencias penales potenciales.
La defensa y la Fiscalía han mantenido versiones opuestas sobre si los Espaillat sabían del deterioro estructural, qué medidas adoptaron y a quién corresponde la responsabilidad final. Ese debate es precisamente el nudo que deberá desatar el juicio oral.
Qué sigue en el caso Jet Set
El Primer Tribunal Colegiado tendrá sobre la mesa las pruebas, la nueva calificación por dolo eventual y los argumentos cruzados de las partes. Todo ello bajo el principio de presunción de inocencia que ampara a los acusados hasta que haya sentencia firme.
La fecha concreta de inicio de audiencias depende del auto que emita la magistrada Méndez en los próximos días. Ese documento marcará el arranque formal de la etapa más determinante del caso Jet Set, la que 236 familias llevan meses esperando.



