El Código de Trabajo tiene 33 años y la reforma laboral no arranca
La presidenta de Copardom admitió este lunes que el gremio patronal no ha tenido ningún acercamiento con los sindicatos, mientras el proyecto duerme en el Congreso sin fecha para avanzar.

El Código de Trabajo dominicano cumplió 33 años sin una reforma de fondo, y hoy las chances de que eso cambie pronto parecen más lejanas que nunca. La reforma laboral que debería ponerlo al día con el mercado de trabajo actual está congelada: sin reuniones entre las partes, sin movimiento real en el Congreso y sin ninguna fecha en el calendario para retomar las negociaciones. Así lo confirmó este lunes 26 de octubre Laura Peña Izquierdo, presidenta de la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom).
El código vigente es de 1992. Tres décadas de cambios en el empleo, la contratación y las condiciones laborales acumuladas sin que la ley principal que rige las relaciones entre patronos y trabajadores haya recibido una actualización de peso. Empleadores, sindicatos y el propio Gobierno reconocen que es necesario modernizarlo; el problema es que nadie ha podido ponerse de acuerdo en cómo hacerlo.
Cero reuniones, cero avances
Peña Izquierdo fue directa: su gremio no ha sostenido ningún acercamiento reciente con las centrales sindicales para mover el expediente. "No hemos tenido ningún acercamiento, pero siempre nuestra posición es el diálogo social, el tripartismo. Dialogando es que podemos resolver nuestras diferencias en pos del futuro laboral del país", declaró ante los medios.
Las palabras de la presidenta de Copardom salieron durante un evento convocado para presentar el XXIV Congreso sobre Prevención de Riesgos Laborales del gremio, una actividad centrada en seguridad ocupacional. En ese contexto, Peña Izquierdo aprovechó para reiterar la postura patronal sobre la reforma: apertura al diálogo en papel, pero ninguna mesa activa en la práctica.
La postura patronal: tripartismo o nada
El sector empleador tiene una línea clara que no ha variado: cualquier modificación al Código de Trabajo debe nacer del consenso entre empresarios, trabajadores y el Ejecutivo, sin que el Legislativo imponga cambios por encima de ese proceso. Copardom considera que el mecanismo tripartito es el único camino legítimo para actualizar una normativa que toca cada contrato de trabajo firmado en el país.
El asunto es que ese mecanismo lleva tiempo detenido. La distancia entre los intereses de los empleadores y los de los sindicatos ha sido el principal obstáculo que mantiene la reforma sin poder avanzar, según se desprende de la propia postura del gremio patronal.
Qué se necesita para desbloquear la reforma
El proyecto de reforma al Código de Trabajo permanece archivado en el Congreso Nacional a la espera de señales políticas que nunca llegan. Los analistas del mercado laboral apuntan a dos detonadores posibles: movimiento desde el Poder Legislativo o una convocatoria oficial a nuevas mesas tripartitas. Sin alguno de los dos, la reforma laboral seguirá en el mismo punto muerto donde lleva estancada.
Por ahora, el lunes 26 de octubre cerró con una sola certeza: el diálogo entre las partes no ha comenzado, y nadie tiene en agenda cuándo lo hará.



